AGRICULTURA E INNOVACIÓN
El programa de la VII Feria del Agro de A Limia o Alimagro ensalza la patata
MEDIO AMBIENTE
El paisaje desde Allariz hasta el corazón de A Limia engaña al calendario. Un salto temporal tiñe los bosques, donde miles de robles padecen un declive repentino. Las hojas mueren sobre las ramas y dibujan una estampa otoñal. Esta escena se repite de un extremo a otro del territorio sin tregua y crea desconcierto ante la pérdida prematura del follaje.
La culpa del desastre recae sobre una suma de factores. El Agente Forestal Xosé Santos apunta hacia la acción de la plaga Altica quercetorum, que se magnifica por el estrés hídrico del terreno. El experto lanza una advertencia para entender el problema afirmando que “algo do que non temos reflexionado e a xerificación do clima a mediterranización do interior de Galicia e especialmente Ourense un feito que se está acelerando”. Las especies de origen atlántico soportan mal esta falta de agua. Los árboles sufren el calor y desprenden sus hojas antes de llegar las lluvias.
Desde la Consellería de Medio Rural de la Xunta de Galicia explican que el escarabajo devora el tejido foliar sin tocar los nervios. Esto provoca una apariencia reseca que levanta sospechas entre los habitantes de las aldeas. Las plantas logran sobrevivir a los envites si ocurren ocasionalmente, pero el peligro surge cuando el insecto ataca durante varios ciclos. La entidad autonómica afirma que “ataques sucesivos en varios anos provocan unha debilidade nas árbores”. La muerte del ejemplar ocurre por un agotamiento progresivo tras perder savia campaña tras campaña.
La presencia del escarabajo en Ourense comenzó a finales de 1988, aunque el origen de la plaga en Galicia tuvo lugar en 1981 dentro de Pontevedra. En 2008, el gobierno reconoció una expansión inusual en concellos de la comarca limiana como Sandiás, Xinzo de Limia, Rairiz de Veiga, Vilar de Santos, Sarreaus y Trasmiras. El problema avanza con fuerza cuando suben las temperaturas y llueve poco. Frenar el deterioro exige localizar las larvas en abril para emplear soluciones sostenibles, ya que en la adultez solo funcionan los insecticidas. Según la normativa, vigilar las fincas es responsabilidad de los dueños, quienes deben actuar obligatoriamente cuando la afectación sobrepasa a la mitad de los robledales.
Contenido patrocinado
También te puede interesar
AGRICULTURA E INNOVACIÓN
El programa de la VII Feria del Agro de A Limia o Alimagro ensalza la patata
Lo último
LOS TITULARES DE HOY
La portada de La Región de este miércoles, 9 de septiembre
legislación laboral
Ampliar el período de prueba laboral tendrá que justificarse
Guerra en Europa
Ucrania podrá comprar fuera de la UE componentes Patriot