Los árboles de A Limia sufren el efecto de escarabajos y sequía

MEDIO AMBIENTE

La proliferación del insecto se intensifica con el estrés hídrico y las altas temperaturas

Los tonos otoñales que presentan algunas especies de árboles en A Limia.
Los tonos otoñales que presentan algunas especies de árboles en A Limia. | Lucía Otero

El paisaje desde Allariz hasta el corazón de A Limia engaña al calendario. Un salto temporal tiñe los bosques, donde miles de robles padecen un declive repentino. Las hojas mueren sobre las ramas y dibujan una estampa otoñal. Esta escena se repite de un extremo a otro del territorio sin tregua y crea desconcierto ante la pérdida prematura del follaje.

La culpa del desastre recae sobre una suma de factores. El Agente Forestal Xosé Santos apunta hacia la acción de la plaga Altica quercetorum, que se magnifica por el estrés hídrico del terreno. El experto lanza una advertencia para entender el problema afirmando que “algo do que non temos reflexionado e a xerificación do clima a mediterranización do interior de Galicia e especialmente Ourense un feito que se está acelerando”. Las especies de origen atlántico soportan mal esta falta de agua. Los árboles sufren el calor y desprenden sus hojas antes de llegar las lluvias.

Desde la Consellería de Medio Rural de la Xunta de Galicia explican que el escarabajo devora el tejido foliar sin tocar los nervios. Esto provoca una apariencia reseca que levanta sospechas entre los habitantes de las aldeas. Las plantas logran sobrevivir a los envites si ocurren ocasionalmente, pero el peligro surge cuando el insecto ataca durante varios ciclos. La entidad autonómica afirma que “ataques sucesivos en varios anos provocan unha debilidade nas árbores”. La muerte del ejemplar ocurre por un agotamiento progresivo tras perder savia campaña tras campaña.

El rastro del insecto

La presencia del escarabajo en Ourense comenzó a finales de 1988, aunque el origen de la plaga en Galicia tuvo lugar en 1981 dentro de Pontevedra. En 2008, el gobierno reconoció una expansión inusual en concellos de la comarca limiana como Sandiás, Xinzo de Limia, Rairiz de Veiga, Vilar de Santos, Sarreaus y Trasmiras. El problema avanza con fuerza cuando suben las temperaturas y llueve poco. Frenar el deterioro exige localizar las larvas en abril para emplear soluciones sostenibles, ya que en la adultez solo funcionan los insecticidas. Según la normativa, vigilar las fincas es responsabilidad de los dueños, quienes deben actuar obligatoriamente cuando la afectación sobrepasa a la mitad de los robledales.

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