ACCIDENTE DE TRÁFICO
Destroza la parte delantera del coche al salirse de la A-52 en Ourense
Desconozco las razones, pero cada día lo tengo más claro. Cuba engancha a los gallegos. Hace años descubrí una relación familiar con la isla caribeña y, aunque no renuncio a sentirme orgulloso por el parentesco, en más de una ocasión me han “afeado” que la bonhomía del arzobispo Arturo Pérez Serantes fuera causa del triunfo de la llamada Revolución Cubana. Él fue el responsable de garantizar que se respetaría la vida de Fidel Castro cuando se entregó después del fallido asalto al cuartel de Moncada.
Pero hoy no se trata solo de recordar al arzobispo, sino algunos de los ourensanos o muy relacionados con Ourense que hicieron de Cuba su hogar. Y con sus actos colaboraron en el desarrollo de la isla. Al final todo cambio, ¿a mejor o a peor? Seguro que hay opiniones enfrentadas… Pero eso lo diréis vosotros, yo solamente recuperaré datos.
Además del arzobispo, y relacionado directamente con la fotografía ourensana, citar a José Samaniego, aquel que se hizo famoso en nuestra ciudad por certificar las uniones matrimoniales: “Eso me lo dices delante de Samaniego”, le decía la novia al pretendiente cuando este la hablaba de matrimonio. Hacerse la foto en el estudio de Cardenal Quiroga 18 era como una firma notarial. Samaniego no nació en Ourense, era granadino, sin embargo dejó en la ciudad huella indeleble, hasta que decidió abandonarlo todo y emigrar a Hollywood, donde trabajó como director artístico, lo que le facilitó el paso a Cuba; allí se hizo famoso como fotógrafo y retratista. Varias de sus obras al óleo, retratos de ilustres cubanos, están (o estaban) en museos nacionales.
No hace muchos días os hablé de la familia Valeiras, empresarios ourensanos que además de crear empleo de calidad en la isla, pasarán a la historia por haber inventado las guayaberas, esas camisas que aún hoy tienen mercado en los climas tropicales.
Un personaje que merece ser citado es Constantino Añel. Su presencia en Cuba fue de gran ayuda para los paisanos que para allí iban, no necesariamente como emigrantes, ya que muchos fueron con idea de montar negocios (eran gente con posibles), que veían en la riqueza y ubicación de la isla muchas posibilidades de negocio, como así era. Constantino, hábil hombre de negocios, abría puertas: tener su contacto en la isla era un seguro para todos los que allí recalaban. Una de sus actividades más reconocidas fue la de representante de las Bodegas Gallegas (Peares), con lo que tenía acceso a las famosas bodeguitas, ¿os suena la Del Medio? Eran algo más que tabernas, en ellas se podían encontrar todos los servicios de una tienda de proximidad con lo que se convertían en centros de reunión. Por cierto, muchas de esas bodeguitas fueron creadas y gestionadas por gallegos.
El siguiente personaje es ejemplo de empresario hecho a sí mismo. Realmente son varios: los hermanos Vázquez Rodríguez, Indalecio y Manuel, fueron los propietarios del más importante garaje de Galicia, Garaje Americano, en Ourense, en la calle del Paseo; ¿recordáis la Chevrolet?, pues era de ellos. Pero aunque los pocos recuerdos que tenemos de ellos hablan de éxito empresarial, los comienzos fueron difíciles y nos sitúan en los del siglo XX trabajando duramente en la ciudad de Cienfuegos. El primer dato que los sitúa aliados de la fortuna es cuando después de haber sido empleados de la empresa Ruiloba (de familia cántabra), en 1914 Indalecio se convierte en socio y apoderado de la empresa, que se dedicaba a pieles calzado, maletas, bolsos, etc. Algún día profundizaré en su biografía con la ayuda de una de sus descendientes.
Poco recordado, pero con méritos de sobra para ser citado, Manuel Fernández Doallo, culto empresario ourensano fundador del semanario Eco de Galicia y del Heraldo de Galicia, dos cabeceras nacidas en La Habana en 1919, que sirvieron de lazo de unión con el terruño para todos los gallegos emigrados en Sudamérica. Ourense fue protagonista de sus páginas en varios números con fotografías ya conocidas, además de una sección fija en la que a nuestros compatriotas se les daban noticias de “su casa”. Los semanarios de Doallo contaron con el beneplácito de toda la colonia, lo que permitió que tuvieran largo recorrido en el tiempo al tener buen número de anunciantes. En Galicia también tuvieron buena acogida; el hecho de utilizar indistintamente gallego y castellano gustaba al público.
Desde ese púlpito, Doallo aprovechó para colaborar con todas las asociaciones culturales y agrupaciones musicales de la isla. Ellas fueron parte de la oferta cultural, pero lo más valorado y apoyado fueron las casas de Galicia, ya no solo por el empuje cultural, sino porque en la mayoría de casos llevaban asociado servicios novedosos: asistencia médica, hospitalización… y un ejemplo para otras comunidades, hablo de la oficina de colonizaciones, información y estafeta, manera de llamar a lo que era un excelente servicio de bolsa de trabajo (gratuito, tanto para demandas como para ofertas). ¡Ah, bueno!, también existió la caja de ahorros Banco Gallego. Y por último, con respecto a los personajes, citaré dos por si los investigadores desean profundizar, ya que no sé si ellos fueron responsables de que Cuba fuera destino de negocios ourensanos o el haber hecho en Cuba amistades ourensanas los animó a venirse a Ourense. Os hablo de dos prestigiosos militares que en aquellos tiempos de tránsito hacia el Caribe estuvieron de gobernadores militares en nuestra ciudad. Pedro de la Brena y Trevilla (1906-07) y Modesto Salgado Díaz-Teijeiro (1917-19).
Seguiré visitando esta bella isla del Caribe y recuperando su -y nuestra- historia. El siguiente paso será la sociedad Unión Orensana… pero queda una larga lista encabezada por García Barbón.
Ojalá todas las historias que os pudiera contar de nuestros emigrantes fueran bellas y exitosas, pero desgraciadamente no fue así. Hubo un buen numero de ourensanos que hicieron fortuna, otro grupo numeroso consiguieron al menos durante unos años vivir holgadamente y después existen datos de otro grupo también numeroso que no lo pasaron tan bien, incluso se sabe de casos en los que terminaron en la esclavitud. Quiero pensar que esos casos son de los primeros tiempos de la emigración, pero intentaremos recuperarlo.
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