Alberto Ortiz Lobo: "La gente ahora no piensa: 'Estoy triste', piensa: 'Tengo depresión"

Entrevista a Alberto Ortiz Lobo, doctor en Psiquiatría por la Universidad Autónoma de Madrid

Publicado: 21 may 2023 - 05:29 Actualizado: 21 may 2023 - 07:33

El psiquiatra Alberto Ortiz Lobo.
El psiquiatra Alberto Ortiz Lobo.

Alberto Ortiz Lobo lleva toda una vida de dedicada a la psiquiatría clínica, “siempre en el servicio público”. De hecho, fue miembro de la Junta de la Asociación Madrileña de Salud Mental (AMSM) durante más de una década. Además, ha impartido clases en la Universidad de Alcalá a lo largo de 20 años y en su doctorado investigó sobre “las consultas sin patologías que acuden a los centros de salud”. Ahora, trabaja en un centro de día de enfermos psiquiátricos graves. En el Foro de La Región de este jueves, hablará de cómo influye el contexto social de cada persona para el desarrollo de problemas mentales y de su estigmatización.

En sus libros habla de las personas que acuden a los centros sin patologías, ¿considera que la sociedad se está volviendo hipocondríaca?

Sobre lo que he estado leyendo desde mi tesis hasta ahora, tiene que ver con cómo el sufrimiento de las personas está ligado con lo cotidiano, en muchas ocasiones. Con afrontar una ruptura de pareja, una pérdida de un ser querido o de todas las cosas que tienen que ver con vivir. Ese sufrimiento, cada vez más, está tomando significados médicos o psicológicos. Estamos transformando el dolor humano en un problema de enfermedad mental y salud mental, que tiene que ser resuelto por psicólogos y psiquiatras. Ahora, a la tristeza se le codifica en el lenguaje popular como depresión, al miedo como ansiedad. A muchos de los niños con dificultades en el rendimiento académico se les diagnostica de hiperactividad… La gente ahora ya no piensa: “Estoy triste”, piensa: “Tengo depresión”.

¿De qué forma se puede solucionar este problema?

Por un lado, habría que revisar la tendencia a la psicopatologización, la tendencia a medicalizar el sufrimiento humano. Creo que los profesionales de la salud mental y la misma salud mental están muy idealizados. Se cree que los médicos tenemos respuestas para todo, y podemos lograr que nadie sufra y tenga bienestar. Por otro lado, creo que tenemos que pensar el sufrimiento de una manera cultural, social, histórica y colectiva.

¿Cómo se encuentra la salud mental española ahora mismo?

Depende de lo que entendamos por salud mental. Te diría que está saturada, por esto de que muchos de los sufrimientos que tenemos los hemos reconvertido en problemas que necesitan medicalización.

Usted trabaja con enfermos graves, ¿están respaldados por el sistema de salud?

Sí. Diría que hacen falta más recursos psicosociales para que las personas con sufrimiento mental grave estén más incluidas en la sociedad. Que tengan derecho a una vivienda digna, a un empleo adaptado a su situación, que puedan participar activamente de ser ciudadanos a todos los niveles. Esto es lo que creo más importante, tienen una buena atención en momentos de crisis, pero nos falta la inclusión social como ciudadanos de pleno derecho. Nos falta mucho camino por recorrer.

¿A qué se está refiriendo exactamente al hablar de psicopatologías graves?

Es lo que se ha diagnosticado tradicionalmente como esquizofrenia, el trastorno afectivo bipolar o la psicosis. Personas que tienen una realidad no compartida con el resto. Que pueden tener aislamientos, comportamientos excéntricos, o intentos graves de suicidio.

¿Todavía existe rechazo hacia las personas con estas condiciones o trastornos mentales?

Siempre han estado estigmatizadas socialmente y se las ha discriminado en todos los ámbitos. La idea de una persona con una enfermedad mental muchas veces nos remite a lo impredecible. A veces nos conecta con lo salvaje, con la violencia. Con lo cual, las personas “normales”, desean no estar cerca de las personas “locas”, o con problemas mentales. Es algo que viene de lejos.

¿Qué se puede hacer para que la población abandone los estigmas y el miedo?

Sería importante desestigmatizar desde un enfoque distinto al sanitario. Se han hecho campañas como “la enfermedad mental es como la diabetes”. Se sigue marcando lo enfermo y lo sano. El otro tiene esquizofrenia y yo no la tengo. La idea sería que el sufrimiento mental nos atraviesa a todos. En menor o mayor medida. Todos podemos tener más o menos crisis. Es algo que tiene que ver con ser humano, no con tener una patología. Cuando la gente interactúa entre sí, se derriban muchos mitos, se caen los estereotipos de que estas personas son violentas. El camino tiene que ver con entender que no tienen una enfermedad en la cabeza, sino con que han sufrido a lo largo de su vida malos tratos, abusos, negligencias… Situaciones que a cualquiera de nosotros nos colocaría en un lugar parecido.

¿La esquizofrenia depende más del factor genético que del factor social, o al revés?

Eso es bastante mentira. Se lleva muchos años invirtiendo en buscar marcadores genéticos de la esquizofrenia y no se han hallado. Este es el mito al que se remite siempre, de que las enfermedades mentales son condiciones del cerebro, pero esto no es cierto. Sí que se sabe que la esquizofrenia y la psicosis están asociadas a haber sufrido maltrato, violaciones, negligencias, a haber experimentado los duelos de los padres, experiencias de amenaza y de abuso de poder. Las enfermedades mentales no tienen ni una causa única, ni una razón particular. Son singulares, son irrepetibles.

¿La medicina está avanzando hacia tratamientos personalizados?

Está pasando lo contrario. Lo que sucede es que los pareceres singulares de cada persona se están estandarizando en diagnósticos como depresión, ansiedad y lo que se está haciendo es darle a todo el mundo antidepresivos, ansiolíticos o estimulantes. Esto puede tener sentido en otras ramas de la medicina, porque sí que es verdad que puede haber protocolos para el cáncer de pulmón, o la apendicitis, pero la salud mental es algo único y singular, que depende de la biografía de cada persona, de las relaciones, de su contexto familiar, social. Tendría que ser personalizada, pero está pasando lo contrario.

Contenido patrocinado

stats