Ourense

Una errática promoción y gestión municipal desaprovecha el Auditorio

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Una errática promoción y gestión municipal desaprovecha el Auditorio

Agentes del sector critican la falta de visión del Concello para sacar partido a unas instalaciones alabadas por su nivel

A punto de cumplir 15 años, el Auditorio Municipal está siendo víctima de una errática gestión y promoción por parte de un Concello de Ourense que desaprovecha el principal equipamiento cultural de la ciudad, con apenas eventos que sean capaces de llenar una sala principal con capacidad para casi 920 espectadores. Según los datos aportados por Cultura, solo seis de los espectáculos de pago ofrecidos el pasado año consiguieron completar la totalidad del aforo, con importantes "pinchazos" de artistas de renombre, actuando en algunos casos ante un puñado de personas.

En 2019, el Auditorio Municipal acogió 194 eventos, con una asistencia de 73.273 espectadores, una cuenta engordada por las numerosas actividades promovidas por el propio Concello para escolares, galas de asociaciones o eventos de organizaciones como Afundación.

El registro de aforos que maneja el área de Cultura desvela que prácticamente un tercio de los espectáculos del pasado año no llegó a los 100 espectadores, cifras que dejan cariacontecidos a algunos de los agentes del sector cultural. "No sabíamos que iban a asistir 30 personas. Esto nunca nos ha pasado en una capital, solo en algún pueblo pequeño", comentan desde Desafora2, compañía de teatro madrileña, que el pasado 3 de noviembre llegaba a Ourense con su comedio "No hay papel", llevándose un chasco por la escasa repercusión del evento. Mientras que promotores musicales apuntan el nulo apoyo de las administraciones y falta de equipamiento para los conciertos –que obligan a alquilarlo, lo que se suma al canon por usar el espacio–, otras compañías de teatro alaban el espacio, viéndolo con unas características y dimensiones perfectas, y a los técnicos que allí trabajan, pero entienden que no van acompañados de una gestión del consistorio acorde a las instalaciones.La promoción se limita a ruedas de prensa esporádicas, como la que tuvo lugar ayer para presentar el espectáculo "Sin título 97/17", de Mikel Aristegui y que tendrá lugar hoy, sin apenas margen para los interesados.


Problemas


Entre los 68 eventos de pago que tuvieron lugar durante el pasado año en el Auditorio Municipal, hay fracasos como la ópera "A amnesia de Clío", que el 14 de noviembre congregaba a 72 espectadores, lamentando la compañía  la falta de apoyo del Concello. "Ten que haber política cultural e facer unha programación cultural coherente. Con este proxecto sufrimos moito o cambio de goberno municipal, viñamos apoiados polas tres cidades onde representabamos e foi unha costa arriba terrible", explican desde Voadora Teatro.

Otra compañía gallega que programa en Ourense anota que "psicolóxicamente afecta, xa que hai que reforzar a promoción. É curiopo que no Principal non pasa isto, sendo dous treatros próximos e co mesmo público susceptibe de ir. É necesario que os espectáculos se coñezan con máis tempo".

Esa falta de visibilidad la han sufrido otros espectáculos a lo largo de todo el 2019. Así, hace algo más de un año, solo presenciaron el concierto de piano de Emilio Álvarez medio centenar de personas, cifra similar a la de la mayoría de espectáculos de teatro gallego, muy críticas con la gestión y promoción.

Ni siquiera las actuaciones de artistas con caché como Pablo Milanés (302 espectadores) o Coti (176) se acercaron a unas cifras de público de media entrada, algo que también representaciones teatrales como Cyrano de Bergerac (144), obras de Sarabela (334 o 241) o eventos de humor como "Raulidad virtual" (219). Salvaron el tipo actuaciones de gente muy contrastada como Luz Casal o con un tirón evidente como Cepeda, actuaciones humorísticas de artistas como Goyo Jiménez, Carlos Blanco y Touriñán o Miguel Lago, musicales como el del Rey León o el tributo a la histórica banda Queen, todos muy cerca de llenar el Auditorio.

La mala promoción se une también a una programación muy plana –un bucle de eventos que se repite año a año– en la que hay una sobreoferta de espectáculos dirigidos al público infantil, desplazados en muchos casos a salas con aforo más modesto. 


Tres meses sin actividades de ocio


Más allá de los problemas para acercar a la gente al Auditorio Municipal durante el año, no es posible disfrutar de ninguna actividad cultural o de ocio durante un período de tres meses.

Según los datos aportados por el Concello, en julio y agosto las puertas del equipamiento cultural situado en el complejo de San Francisco no abren para nada, mientras que en junio ya no se programaron conciertos, obras de teatro u otras actividades más allá de eventos gratuitos protagonizados por colectivos de la ciudad o actos de graducación de algunas de las facultades del Campus.

Esta clase de espectáculos copan también la programación de buena parte de los días durante todo el año, con varios fines de semana en los que el Concello no anuncia ni una sola actividad para dinamizar culturalmente la ciudad de As Burgas.