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Las fuerzas policiales trabajan con 250 agentes menos que hace dos décadas

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SEGURIDAD

Las fuerzas policiales trabajan con 250 agentes menos que hace dos décadas

El exterior de cuartel de Lobeira, uno de los que presenta peor estado de conservación de la provincia (XESÚS FARIÑAS).
photo_camera El exterior de cuartel de Lobeira, uno de los que presenta peor estado de conservación de la provincia (XESÚS FARIÑAS).
La Guardia Civil, la que patrulla más territorio, opera con un parque móvil envejecido –debe renovar 20 coches– y cuarteles absoletos

Las fuerzas de seguridad (Guardia Civil, Policía Nacional, Policía Autonómica y las distintas policías locales) custodian a diario la provincia con  250 agentes menos que hace 20 años, pese a incrementarse los dispositivos de vigilancia y tener que perseguir nuevos delitos con la implantación de las nuevas tecnologías. Hace dos décadas, por ejemplo, no registraban denuncias por estafas en compras y servicios online –y solo el año pasado contabilizaron más de 600–.

La merma de efectivos se produce a causa de las jubilaciones, cambios de destino y fallecimientos, cuyas vacantes no fueron cubiertas. La Guardia Civil tiene recogido en su relación de puestos de trabajo 910 agentes –que no ha variado en los últimos 20 años– pero solamente son 800. En la comisaría de As Lagoas  debería haber 244 policías y  son 205, aunque 14 están en periodo de prácticas. Se marcharan a principios del próximo verano.

La falta de agentes provoca que la provincia, al llegar la noche, esté custodiada solo por una media de 25 patrullas. La Guardia Civil es la que sale peor parada dado que tiene encomendada la vigilancia de toda la provincia, excepto la ciudad. Los agentes repartieron el territorio por núcleos operativos, prácticamente uno en cada comarca, lo que los obliga, en caso de una emergencia, a recorrer hasta  150 kilómetros, incrementando el tiempo de acción y respuestas. No es la primera vez que, en caso de un robo con violencia, las víctimas reprochan a los agentes su tardanza.


Coches viejos


La patrulla realiza el servicio con un parque móvil completamente envejecido.  Precisa cambiar 20 coches por otros nuevos."Tenemos un déficit importante de vehículos", reconoció el coronel Manuel Novo Colldefors, que acaba de abandonar la cabeza del Instituto Armado en Ourense. Será sustituido por el teniente coronel Rafael López Pinel, natural de Jaén, que tendrá que "pelear" para que los efectivos dispongan de más infraestructuras informáticas y el acondicionamiento de la mayoría de los 32 cuarteles que hay en la provincia. Varios de ellos, como por ejemplo Lobeira, Bande, Verín o Carballiño, presentan un notable estado de deterioro.

En la Comandancia –donde operan la mayor parte de los efectivos–ya se resignan ante la cobertura de vacantes o la ampliación de plantilla. Explican que hay menos población y que, además, bajaron los índices de criminalidad en comparación con provincias con mayor densidad poblacional. En el otro lado de la balanza, reconocen que la dispersión geográfica de la provincia les obliga a hacer grandes recorridos para llegar a todos los pueblos, algo que, a su entender, no se tiene en cuenta a la hora de cubrir puestos de trabajo. 

Para atender a todos los ourensanos la Guardia Civil, según Novo Colldefors, introdujo en los últimos meses cambios en los horarios de servicios. Antes, los turnos se fijaban en los cuarteles y ahora se hace desde la propia Comandancia. Los distintos colectivos de este cuerpo de seguridad vienen reclamando más recursos humanos y materiales desde hace años. 


Los policías en prácticas, un respiro para patrullar


El Cuerpo Nacional de Policía en Ourense recibió a mediados del pasado mes de junio 14 agentes en prácticas por un periodo de 11 meses, terminando este período en mayo. Su incorporación  supuso un balón de oxigeno para custodiar la ciudad ante la mermada plantilla –191 policías de los 244 contemplados en plantilla–. 

En la comisaría ourensana se ha incrementado el trabajo. Además de la aparición de nuevos delitos y el incremento de servicios de vigilancia, los agentes asumieron parte del trabajo que realizaba la Policía Local de la ciudad, como  la oficina de denuncias y asumir un mayor número de casos de protección de víctimas de violencia machista. 

El  Sindicato Unificado de Policía (SUP) reclama desde hace años más agentes, argumentado que se arrastra un déficit del 20%. Pero no es la única reivindicación de la formación sindical. También piden la dotación de chalecos antibalas, sobre todo para los agentes en prácticas. Algunos lo compraron con dinero de su bolsillo. 

Más allá de esas carencias, otra de las quejas de policías nacionales y guardias civiles es cobrar 700 euros menos al mes que los Mossos d'Esquadra y la Ertzaintza y 400 con respecto a un policía local. Reivindican la equiparación. 


La Autonómica ganó visibilidad pero no más efectivos


Los agentes de la Unidad Adscrita a la Xunta de Galicia, conocidos también como Policía Autonómica (se nutren de la Policía Nacional), vieron mejoradas este año sus instalaciones con el traslado de las oficinas de un bajo de la calle Clara Campoamor en la ciudad al Palacio de Justicia, en la calle Progreso. 

Este cuerpo de seguridad, que  tiene encomendados incendios, menores, delitos con el alcohol y transportes, entre otros, lleva 25 años vigilando Ourense. En la actualidad, la plantilla en la provincia la integran 45 agentes cuando deberían ser 60. Las fuerzas sindicales vienen solicitando que al menos se cubran cinco de las vacantes. 

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