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Ignacio Benedeti: "Debemos tomar medidas: yo visité Groenlandia y parecía Lanzarote"

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Ignacio Benedeti: "Debemos tomar medidas: yo visité Groenlandia y parecía Lanzarote"

"Spitsbergen, o Gardián do Ártico", que será estrenado en el Festival de Cine de Ourense, es el primer documental de la serie que Ignacio Benedeti dirigirá hasta 2030, filmando en Super 8 todos los capítulos. El cineasta fundó IB Cinema, productora nominada a los Goya por "Pablo en el laberinto", e inició en 2010 una carrera como director que ya incluye ficción, documentales y videoclips. 

Lleva años viajando a los confines del mundo para filmar los efectos del cambio climático. ¿Podemos cambiar el rumbo?

Ya lo dijo el secretario de la Organización Meteorológica Mundial, el cambio climático es aún peor que el coronavirus. Pero yo confío en que vamos a tomar medidas, por lo menos en Occidente, y se irán extendiendo al resto de naciones. No soy un ecologista radical ni estoy en contra del progreso: debe haber industria, pero también sentido común.

¿Exige este problema una solución global?

Sí, pero en zonas como Asia no hay ningún control. A medida que el aumento de las temperaturas derrite el Ártico, sus barcos establecen nuevas rutas por donde antes había hielo, ahorrándose tiempo y dinero en una espiral de destrucción. Los chinos la llaman “ruta de la seda ártica”. En las regiones meridionales los efectos no se notan tanto, pero por ejemplo Bagdag registró la semana pasada la temperatura más alta de su historia, 51,8 grados, y yo mismo viajé a Groenlandia y parecía Lanzarote.

Usted está filmando sus documentales en Super 8. ¿Qué ventajas tiene sobre la grabación digital?

Así no necesito llevar a muchas personas a los destinos de grabación, lo cual haría inviable a mi proyecto. Además, dependiendo de lo que quiera narrar puedo utilizar una emulsión o otra y reflejar la salida del Sol, el viento más atroz o la sensación de estar en medio de la nada. Las filmaciones químicas durarán milenios incluso en el caso de que nos extingamos, porque una película de cine se puede ver a trasluz con una simple lupa, pero lo digital está sujeto a múltiples problemas de cara a la conservación y necesita de complicados sistemas tecnológicos para reproducirse. Además, los archivos digitales se pueden modificar, así que no tienes garantizado de que lo que ves hoy sea lo que se grabó. En sus archivos del Ártico, la India guarda documentos oficiales que se microfilmaron para que sean inalterables. No sabes nunca qué sistema político va a haber en el futuro. 

Usted es crítico con las alteraciones de obras originales.

No me parece bien que se cambie una película terminada, es como si taparas el desnudo de un cuadro. Se han borrado digitalmente, por ejemplo, los faunos negros de "Fantasía" (Disney,1940), así que solo puedes comprar una versión adulterada. Estas modificaciones no se deberían hacer. Hay que entender las obras en el contexto de su época, no prohibirlas. Por ejemplo, “Canción del sur” es un clásico de Disney con dos Óscar que no puedes ver, es ilegal. 

¿Cómo se explica el resurgir de un formato como el Super 8?

La digitalización se convirtió en un aliado inesperado. En los 70, el Super 8 solo servía para proyectar en tu casa para unas pocas personas y ahora puedes digitalizarlo en 5K y llegar a cientos de miles. También conlleva dificultades añadidas: yo no veo lo que filmo hasta el revelado, así que puedo regresar al estudio y descubrir que había un pelo en la cámara y el trabajo no vale para nada. Nolan también filma, en 35 milímetros, y durante la secuencia del hundimiento en el agua de "Dunkerque" tenían la incertidumbre de si había salido bien o no, siendo una superproducción que invierte millones de dólares.