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Un indigente movilizó a la policía hasta en 50 ocasiones desde mediados de marzo

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Un indigente movilizó a la policía hasta en 50 ocasiones desde mediados de marzo

Comisaría de Policía de Ourense. (Foto: Xesús Fariñas)
photo_camera Comisaría de Policía de Ourense. (Foto: Xesús Fariñas)
El último incidente ocurrió este martes, cuando fue detenido por un delito de hurto y desobediencia

No hay un solo agente de la Comisaría de Policía de As Lagoas que no conozca a Humberto V.B., de 43 años, por sus "andanzas" durante el estado de alarma, entre las que se incluye en el consumo de cervezas sin pasar por caja y otros incidentes derivados de su alcoholismo y el confinamiento. En total, movilizó hasta en 50 ocasiones a los agentes desde que se declaró el estado de alarma. En diferentes días (20 los cinco últimos), horas y servicios..

En lo que va de semana, fue detenido en dos días consecutivos (cinco desde mediados de marzo).  La última sucedió a primera hora de la tarde de ayer por desobediencia y un delito leve de hurto. En un primer momento, espantó con peticiones de dinero a gritos a la clientela de la terraza de un bar de la Carretera  da Granxa , en donde se llevó un cerveza sin pagar e interpeló a una joven por su "culo bonito" ya en la calle. 

Mientras los agentes se entrevistaran con la dueña, fueron alertado nuevamente por la sala del 091 porque a 40 metros la responsable de un establecimiento había requerido el auxilio policial. Humberto pretendía pasar al interior pero se lo prohibieron porque el viernes y el sábado había accedido para hurtar cervezas y fiambres.

Los policías optaron por detenerlo por su negativa a abandonar el lugar, pagar la consumición y, según aclaran fuentes cercanas al caso, "mostrar desprecio a lo agentes y a las consecuencias jurídico penales que de sus hechos puedan derivarse". Según parece, no es la primera vez que dice que "por beber unas cervezas y comer gratis no se va arriba" (en alusión a la prisión de Pereiro).

Un día antes ya había pasado a disposición judicial por hechos similares, quedando en libertad.  Una patrulla policial acudió pasadas las nueve de la mañana al Coren Gill de la calle Coruña por molestar al personal que había en su interior y abrir la nevera a su antojo para apoderarse de unas cervezas. El domingo ya había realizado la misma operación.

Los policías optaron por detenerlo por su negativa a pagar la consumiciones y dejarles claro que no iba respetar el confinamiento. 

“Necesita ayuda especializada", asegura el SUP

El SUP considera que el detenido precisa con urgencia "un internamiento forzoso en un centro especializado". El secretario gallego, Roberto González, repara en los recursos públicos que moviliza y detrae de otros servicios cada vez que desafía las normas.Además, sus circunstancias "representan un problema de salud pública", dice.

Las ayuda que necesita -valora el SUP- no es policial. "Nos gustaría que los que tienen la responsabilidad de tomar la decisión padeciesen este comportamiento a diario en el portal de sus casas", asegura.

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