La Región

EN OURENSE

Una mina de oro romana, el secreto mejor guardado del castro de Oira

Cuatro hectáreas de terreno sin catalogar albergan en su interior una explotación minera aurífera “desconocida” hasta la fecha

Una mina de oro romana, el secreto mejor guardado del castro de Oira

Despiste monumental, error histórico, dejadez interesada. “Ás veces dame a impresión de que non lemos aos que nos precederon, estiveran vivos ou mortos”, afirma, a modo de crítica, el arqueólogo Manuel Xusto Rodríguez.

Sorpresa morrocotuda la que se llevó cuando supervisando material de fotografía aérea para la exposición “Voando o pasado. Fotografía aérea e arqueoloxía en Galicia” que el año pasado preparaba para el Museo Arqueológico, descubrió, después de instalar el filtro de sombreado sobre la cartografía -Plan Básico Autonómico de la Xunta- que en los terrenos colindantes al castro de Oira se percibían unas hendiduras poco o nada naturales. In situ, toda aquella corazonada que llevaba consigo se hizo patente. “Cheguei alí coa impresión de non ver absolutamente nada, coa fotografía aérea ves por riba da vexetación; nembargantes estaba todo rozado, e vin unha chaira como se estivera toda lavada, os cauces onde circulaba a auga para lavar os cantos rodados, non había dúbida”, dice Rodríguez. La conclusión estaba clara, todo aquello era la característica explotación minera romana, un yacimiento de oro de tipo secundario, donde las partículas de mineral, merced a la acción del agua tienden a concentrarse mecánicamente OURENSE (OIRA, VINTEÚN) 10/04/2018.- Reportaje explataciones de minería romana. José Pazdisgregándolo de otros materiales, dando lugar a los “placeres" auríferos. Por la dimensión de las zanjas se trataría de una explotación menor (si la comparamos con la de Levices, en Coles, en las fotografías de la otra página), cuanto más profundas son, mayor rendimiento obtenían. “O primeiro que fixen foi chamar ao Servizo de Arqueoloxía en Santiago para informar do achádego; despois falei con José María Eguileta e lle dixen: “Mira que esto está sen catalogar”. Los terrenos de unas 4 hectáreas arrancan en las piscinas de Oira y perimetrados por la carretera llegan hasta el polígono de Coiñas, delimitados por la carretera y la vía del tren en la zona de La Casilla. En el lugar quedan en pie dos vallas publicitarias anunciando una urbanización. Al arqueólogo Luis Orero -dicen- le encargaron en su día un proyecto previo a la urbanización; entonces, el plan de 2003 lo hacía urbanizable. Tras la caída/s del PXOM, en vigor hoy el de 1986, lo califica de suelo rústico.

Al no estar cautelado, “Se entra unha máquina legalmente non se desfai nada porque non está catalogado", apunta Xusto. In situ la zona totalmente desbrozada, permite ver en toda su dimensión la acción de la minería romana, una topografía muy irregular, con tres canales de derivación, depósitos de decantación y los siempre llamativo de estas minerías, la cumulación de murias de cantos rodados. La zona superior está menos trabajada, solo presenta un laOIRA (OURENSE) 14/04/2018.Antigua explotación romana sin catalogar en Oira. José Pazvado superficial.


De manual


“Isto é suficientemente monumental para non lle pasar desapercibida a ninguén”, apunta. Y en realidad no había pasado desapercibida a todos, ya en 1974 Bieito Pérez Outeiriño, encargado por entonces de las excavaciones en San Cibrán de Las, hablando del castro de Oira, citaba “Un yacimiento aurífero de tipo secundario, explotado con seguridad -decía- en época romana”. También lo menta Juan Carlos Rivas, en sus estudios del castro de Oira. Pero no siempre andamos atinados en el tema de lecturas, el propio Manuel Xusto reconoce que no había leído la referencia de Bieito hasta después de darse de bruces con la explotación.

Puestos en contacto con José María Eguileta, arqueólogo municipal, reconoce difícil delimitar un área en medio de un espacio urbano muy construido, que puede extenderse hasta A Ponte, “Que fas cautelalo todo?”. Dice estar pendiente de una visita con Alfredo Seara Carballo, jefe de servicio de Patrimonio, y después de estudiarlo la intención será cautelar una parte del mismo para protegerlo.OIRA (OURENSE) 14/04/2018.Antigua explotación romana sin catalogar en Oira. José Paz

La primera catalogación arqueológica es de 1987, hecha precisamente por Alfredo Seara, precipitada, según Xusto, “feita ás presas co ánimo de pechalo rápido”; después otras, para los planeamientos de 2001 y 2013, de Alberto González Fernández y Anxo López Felpeto. En ninguno cupo la explotación de Oira. “A ver se dá tempo para a próxima modificación do Plan Xeral”, apunta Eguileta. Seguro que sí.


El oro se lo llevaron los romanos; eso sí, nos quedan los topónimos


Todo origen es una incógnita. El de Ourense siempre estuvo envuelto en un halo de misterio, por su topónimo, Auriense, de origen romano, “la ciudad del oro”, decían. El oro, vocablo mágico, capaz de hacernos imaginar, de visualizar fácilmente otras realidades; pero si había oro, ¿éste dónde se hallaba?. Otra acepción nos vincula a las Burgas y a sus turgencias incandescentes, “aquae urente”, en latín, aguas abrasadoras. El de As Burgas también es misterioso, empezando por su falto de todo rigor origen volcánico. A nadie le seduce tener un volcán bajo sus pies; entre una realidad y otra uno se queda sin duda con la del oro. 

Los arqueólogos apuntan a que el origen estaría en aquellos cinco castros: Madrosende, Castro de Beiro, Val de Gola, San Tomé, y Oira, desde los que se visilizaba la olla ourensana. 

“Augusto, que estaba arruinado,vén coma un tolo buscando o ouro”, apunta con razón José María Eguileta.El símbolo químico del oro es Au, ¿Auriense? 

La mina de oro más proxima catalogada está en Levices (Coles), de 27 Ha, sin un triste cartel. Los romanos removieron millones de toneladas de tierra, sabían cómo hacerlo. Nosotros sospechábamos del oro. Nunca llegamos a él. Ahora tampoco lo busquen. Eso sí, Oira pudiera ser un topónimo acertado.