La Región

CUMPLEAÑOS

Pico y pala hasta los 104 años

Los vecinos dicen que Genoveva Canal es conocida en toda la avenida de Portugal. En esta zona vive la mujer, que cumple 104 años arropada por su nieto Roberto Álvarez. Es una de las 258 centenarias de la provincia

 

Genoveva Canal, con su nieto Roberto Álvarez.
Genoveva Canal, con su nieto Roberto Álvarez.
Pico y pala hasta los 104 años

Genoveva Canal Canal es una de las 258 centenarias de la provincia que registra el Instituto Galego de Estadística en los últimos datos, correspondientes al año 2017. Hoy sopla las velas que marcan 104 años y dice que no tiene ningún secreto. "O sacho, o sachiño. Canto traballei, ai. Pico e pala, que é o que cómpre agora", suspira la mujer, acompañada por su inseparable nieto, Roberto Álvarez. Él le ha comprado otro pastel para que se vea en el periódico. Que 104 son 104.


Vecina ilustre


"La conoce toda la avenida de Portugal", cuenta una vecina que sale del ascensor. "Es adorable", añade la mujer. En el edificio todos se preocupan por Genoveva y ella no pasa desapercibida en el barrio. Y es que esta centenaria donde disfruta de la vejez es en la calle. En el bar. Juega a las cartas con las amigas, pasea con el nieto, saluda al vecindario... "A eso das sete baixo a tomar o café. Se está Roberto, claro. Para que me leve. Gústame estar coas miñas amigas", relata la mujer.

Aunque creció en Pazos de Soutopenedo, se casó muy joven y se trasladó con su marido Baltasar a Nigueiroá, en Parderrubias (A Merca). Fue la única niña de nueve hermanos y tuvo cuatro hijos: Irene, Baltasar, Pepe y Aurora. Se dedicó toda la vida a las tareas del hogar y del campo. "Eu era a nena da casa, chamábanme para ir a sachar, sacar as vaquiñas ou o que cumprise", recuerda.

Enviudó a los 60 años, según cuenta su nieto. Pero él y el resto de la familia son su alegría. Tiene siete nietos y ocho bisnietos. "O da Irene, a da Anita...", va enumerando Genoveva mientras mira a Roberto. Se ríe en cada frase y le quita importancia al cumpleaños. "É un día coma outro calquera", señala. Casi le echa la bronca al nieto por comprar una tarta, aunque no se niega a posar para la foto. "Mentras saia ben", advierte al fotógrafo mientras habla de su coquetería. Una de sus tías fue modista. "Eu sempre andaba ben vestida", recuerda.

Y aunque en 104 años caben muchas vidas y épocas crudas, Genoveva prefiere no recordar momentos malos, como en los tiempos de guerra. "Nada, nada, xa non me acordo de nada malo", dice.


Un secreto


Al final sí que confiesa un secreto. Le encanta dormir. "Ás veces boto ata as tres da tarde na cama, despois poño a televisión. Aínda que agora soamente hai trapallada de programas", se ríe Genoveva antes de despedirse.