La Región

TRÁFICO

Fomento retoma las obras en la A-52 a su llegada a la provincia

Las mejoras afectan al tramo entre Requejo y el túnel de La Canda: "Espero que esta rehabilitación se faga mellor que en 2017, que quedou a medio facer", apunta el alcalde de Lubián

Un coche pasa por el maltratado firme de la A-52 a su paso por el Padornelo (XESÚS FARIÑAS).
Un coche pasa por el maltratado firme de la A-52 a su paso por el Padornelo (XESÚS FARIÑAS).
Fomento retoma las obras en la A-52 a su llegada a la provincia

El tramo de la A-52 entre Requejo y el túnel de La Canda, a diario criticado por conductores y camioneros por su severo deterioro, está en obras desde ayer, pocos días después del reportaje publicado en estas páginas. Fomento informó de la reactivación de los trabajos de rehabilitación del firme, tras la parada motivada –según explican– por la campaña de vialidad invernal. El Gobierno invertirá 3,97 millones en la ejecución de las obras, que afectarán desde el kilómetro 94, en Requejo, hasta el kilómetro 111,8, en el túnel de La Canda. Mientras Fomento inicia las obras, el PP apremia la actuación en el firme al "perjudicar notablemente" la seguridad de los conductores.

Las mejoras, que se realizan por tramos, afectan mayoritariamente al carril derecho –el más deteriorado– y en algunas zonas se llegarán a cortar hasta dos carriles de la calzada . Felipe Lubián, alcalde del municipio zamorano de Lubián –por el que cruza la A-52 en el tramo afectado–, se muestra "satisfeito" con el inicio de las obras, una necesidad latente desde hace un par de años para los conductores y para sus vehículos. "So espero que esta rehabilitación se faga mellor ca última, hai dous anos, no 2017, que quedaron a medio facer", recuerda. "É latoso que o fagan en verán, pero é cando mellor se asentan os materiais", añade.


"Menuda carta de presentación para os que veñen de fóra"


Para muchos habituales del tramo, la llegada a la provincia por la A-52 es una "auténtica vergoña". "Menuda carta de presentación para os que veñen de fóra, parece que entras nun país en guerra", señala un conductor ourensano, quien asegura que para alguien que desconozca el estado del firme, el trayecto desde el túnel de Padornelo y hasta La Canda puede ser muy peligroso. "Se vén alguén a moita velocidade e se atopa con eses boquetes...", reflexiona. Además, asegura que no es posible esquivar las zonas más deterioradas: "Habería que facer un zig-zag moi perigoso para non pisalos". El ourensano, que realizó este trayecto hace pocos días, a la vuelta de sus vacaciones, reclama que las obras de Fomento sean "de verdade": "A última vez puxéronlle parches, a ver que fan agora". Por otra parte, compara el tramo inverso –dirección Ourense-Benavente– con el afectado: "Ese tramo dirección Madrid está casi perfecto, mentres que a nosa única vía de entrada ten un aspecto lamentable. Niso tamén estamos abandonados". 


El proyecto para renovar el firme en tierras ourensanas está en redacción


Además de las deficiencias detectadas en el tramo entre Requejo y el túnel de A Canda, la circulación por diferentes tramos de la A-52 en tierras ourensanas se hace especialmente complicada por el mal estado del firme, motivo por el que los diputados del PP Celso Delgado y Ana Vázquez presentaron una pregunta escrita al Gobierno central para interesarse por el proyecto de reparación de la calzada de la autovía das Rías Baixas.

En su contestación, el Ministerio de Fomento explica que, en estos momentos, el proyecto de construcción para reparar el firme de la A-52 se encuentra en fase de redacción, por lo que habrá que esperar todavía unos meses para que sea una realidad.

La respuesta no satisface a los diputados del PP, que recuerdan que "é urxente terminar de redactar este proxecto, xa que a autovía é transitada diariamente por un inxente número de vehículos e precisa dun constante mantemento e reparacións efectivas".

La precaria conservación de la A-52 se hizo notar hace un tiempo, cuando el Ministerio de Fomento, en vez de proceder a la reparación del firme, optó por reducir la velocidad máxima a los 100 kilómetros por hora en muchos tramos de la vía, generando un importante hartazgo entre los conductores. El Gobierno revirtió la situación actuando en la calzada, lo que permitió reponer la velocidad a 120 kilómetros por hora.