INVESTIGACIÓN ARQUEOLÓGICA
La Cova do Santo abre nueva etapa arqueológica
“El novio de España” está de gira. Y con esta obra de teatro, también lo está el personaje que le da nombre, el valdeorrés Christian Escuredo, que interpreta al tenor Luis Mariano. La pieza, del director y autor Juan Carlos Rubio, expone distintos puntos de vista sobre el exilio en el franquismo, y se anima al espectador a mirar al pasado para entender el presente.
El pasado 3 de noviembre, la obra se estrenaba en el Palacio de Festivales de Cantabria, en Santander, tras un ensayo general en San Sebastián de los Reyes y un preestreno en Irún, ciudad de origen del tenor. Tras actuar en Lucena y Santurtzi, la siguiente parada será el Teatro Municipal José María Rodero de Torrejón de Ardoz, mañana sábado 18 de noviembre.
El papel de Luis Mariano es algo muy diferente a lo que ha hecho hasta ahora…
Sobre todo a nivel vocal. Cantar con ese registro es complicado, tuve que prepararme casi durante un año con una coach lírica. Hasta ahora los personajes que hice no tienen nada que ver con el estilo vocal. El cambio es grande, de interpretar a Priscila, una drac, o al futbolista de Fariña. Estoy muy agradecido a la vida y al oficio de que me lleguen papeles tan diversos y personajes tan diferentes porque creo que es lo que me hace crecer como persona y como profesional.
No le pueden encasillar…
No (ríe), para nada. Y yo encantado. Es genial que los directores y productores te vean con esa capacidad de ser camaleónico y así vas fluctuando de personaje en personaje. Cuando te encasillan es bastante complicado salir de ahí.
¿Fue complicado hacerse con el personaje?
Lo dice mucho nuestro director Juan Carlos Rubio, no tratamos de hacer “Tu cara me suena”, una imitación. Obviamente tienes que hacer un buen guiño porque la gente viene buscándolo; le pasa a mi compañera Carmen Raigón que interpreta a Carmen Sevilla, que la gente va al musical y de alguna manera quiere ver ese personaje, pero en realidad la gente entra en la historia y te lo compra. Porque lo importante es lo que estamos contando.
Es una historia de los años 50…
La historia que se narra es preciosa. El personaje está luchando en una España complicada, 1952, cuando están rodando “Violetas Imperiales”, y viene de Francia y se encuentra con el problema de no poder ser él mismo. Un Luis Mariano con una masculinidad muy diferente que no se permitía en España en ese momento.
Te has rodeado de buenos profesionales…
A mi lado tengo a Carmen Raigón, Marta Valverde y Dídac Flores que llevan una parte cómica muy necesaria en la obra. Y después también tenemos a Rubén Olmo, director del Ballet Nacioal o Julio Awad, un maestro con el ya trabajé en Priscilla y 33 El Musical, y que ahora es el director musical de El Fantasma de la Ópera.
La “terriña” tira…
Sigo en contacto con la TVG, siempre que puedo apoyo a mis compañeros del jurado de “Recantos”. Es una manera de no perder el contacto. De hecho mi base la voy a establecer en Galicia aunque esté de gira. La tuve en Madrid durante los ensayos, pero si puedo escaparme a mi casa y a la montaña, yo feliz. Me conecta con la realidad. Y me encantaría llevar esta obra en O Barco, pero sé que es complicado.
Contenido patrocinado
También te puede interesar
INVESTIGACIÓN ARQUEOLÓGICA
La Cova do Santo abre nueva etapa arqueológica
FEDERACIÓN NACIONAL
El sector de la pizarra reforzará la formación en Valdeorras
Lo último
VIAJE INSTITUCIONAL DE CLAVIJO
Canarias prepara más de 30 actos para celebrar los 300 años de la fundación canaria de Montevideo
La Región
ZONA VERDE
La noche en que las hierbas se vuelven mágicas