Los ganaderos de caprino y ovino ganan en rentabilidad

Ganadería

Productores del oriente provincial vendieron todos los cabritos y corderos durante la Navidad

Publicado: 12 feb 2021 - 07:55 Actualizado: 13 feb 2021 - 16:56
Rebaño de ovejas de la granja A Cirruxana, en Ardexaxe (Viana do Bolo.

Los propietarios de explotaciones de ganado ovino y caprino cerraron el año 2020 con buenos resultados. A la espera de comprobar como se desarrollarán los próximos meses, los ganaderos del oriente provincial consultados aseguran haber vendido todos los cabritos y corderos en las Navidades. "Tivemos un montón de pedidos. Se tivésemos cen cordeiros os venderíamos", dijo Xoán González Alonso, de la granja A Ciruxana, en Ardexaxe (Viana do Bolo). "O cordeiro cortado e envasado ao vacío funcionou moi ben. Tivemos pedidos de Madrid, Barcelona, Valencia, Euskadi, ademais de Galicia", añadió.

"Vendín todo. Xa non hai nin cordeiros nin cabritos", apuntó la ganadera Ángela Castro desde Mormentelos (Vilariño de Conso). Las restricciones de la pandemia no influyeron en el funcionamiento de esta explotación. "De momento, non notamos nada. Foi como un ano normal", comentó. Su temor, al igual que el de Xoán González, es que los buenos momentos no continúen. "Penso que o máis negro está por vir", afirmó la ganadera.

Desde la Asociación Agrogandeira do Macizo Central (Agromacen), colectivo que reúne a 400 productores, su presidente argumentó las razones de la buena salida de cabritos y corderos. "Ao non haber celebracións fóra da casa, aquí dispoñemos de dous manxares exquisitos: o cordeiro e o cabrito. A demanda interna funcionou, a comercialización local", explicó Pedro Rodríguez Parente. Añadió que el cierre de los restaurantes fue suplido en los domicilios. "É un sector ao que lle foi ben", dijo antes de mostrar el lado negativo de esta situación: "Apenas quedan explotacións deste gando. En Chandrexa de Queixa quedan tres e non hai cabritos desta calidade".

Paula Jarque: “En la comunidad extremeña el acceso a la tierra es mucho más complicado"

Paula Jarque Azañedo y Antonio Tucci Colace llegaron el pasado mes de octubre a Vilariño de Conso. Este matrimonio, formado por una madrileña y un italiano, llegó al Concello procedente de Extremadura, una autonomía en la que "el acceso a la tierra es complicado". Las grandes dimensiones de las fincas dificultan el desarrollo de sus proyectos a la gran mayoría de la población, un problema que no se da en un oriente provincial caracterizado por el minifundio.

Los contactos de este matrimonio con productores ourensanos que comparten su apuesta por la "ganadería regenerativa", y a quienes asesora, llevaron a esta pareja a Vilariño de Conso, donde ya pusieron en marcha una explotación de ganado caprino.

Se muestran encantados con el recibimiento que encontraron entre los vecinos. Los efectos de la despoblación son palpables en las aldeas y los pocos habitantes que quedan en muchas de ellas están encantados con la llegada de nuevas familias. "Les da alegría que venga gente de fuera", comentó Paula Jarque. "Apostamos por la cabra porque aprovecha el alimento del entorno", añadió.

Esta ganadera también considera que el cierre del sector de la restauración castiga fundamentalmente a la ganadería industrial y se refirió a la venta de cabritos como "una apuesta más directa. El mercado es más pequeño pero también más estable".

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