El Xurés atesora en la ‘raia’ medio centenar de chivanas en la Baixa Limia

Un trabajo de Ecoturismo Xurés plasma en un mapa la ubicación y estado de las antiguas cabañas

Chivana en perfecto estado de conservación en la ruta de A Corga da Fecha, en Lobios.
Chivana en perfecto estado de conservación en la ruta de A Corga da Fecha, en Lobios.

La Serra do Quinxo, en la montaña de Entrimo, ha protagonizado la última expedición capitaneada por Marta Delgado y Ana Canal, de Ecoturismo Xurés, para la localización e identificación de chivanas -cabañas de pastores- en el lado ourensano de la Reserva de la Biosfera Transfronteriza Gerês-Xurés. Un árduo proceso de localización, catalogación y puesta en valor de la arquitectura de la sierra en el que llevan trabajando varios años y ronda ya el medio centenar de construcciones. ”É un traballo de voluntariado, que che recompensa emocionalmente”, reconoce Marta Delgado, apasionada de la montaña y de todo lo que tiene que ver con el patrimonio etnográfico.

El proyecto, totalmente altruista, ha permitido ya la geolocalización de chivanas y curros, principalmente vinculados con el pastoreo, pero también construcciones relacionadas con el contrabando. “As chivanas son construcións centenarias moi básicas, circulares, tipo iglús, feitas coas pedras do entorno, que facían os pastores para acubillarse cando ían co gando a serra”, describe Delgado, quien añade que dentro de esa arquitectura de la sierra se incluyen las “lapas ou palas en portugués, que son os refuxios naturais que se atopan na serra e que se aproveitaban como refuxio”.

El origen de estas construcciones se remonta a siglos pasados, cuando el ganado predominaba en el paisaje de las sierras del Xures y Leboreiro, con cabras y vacas como protagonistas de un trabajo comunitario hoy desaparecido en el parque natural ourensano. “A rex era o conxunto de cabras de todo o pobo e os veciños se turnaban para subilos ao monte; segundo o número que achegaban, tiñan que estar mais ou menos días”, recuerda Delgado, quien apuntó que la expedición por O Quinxo ha permitido localizar chivanas individuales, propias de toda la sierra, pero también restos de un poblado, algo inusual en territorio ourensano, pero frecuente en el país vecino. ”Son similares á cultura da serra veciña, do Sojao, da Peneda”, matizaba Delgado sobre esa línea invisible que es la “raia”.

Una página en internet permite conocer la ubicación de cada estructura, con un estado de conservación dispar. “Moitas están derruídas e outras permanecen intactas coa súa porta. Outras están tapadas pola maleza. Hai algunhas como a do Curral Novo, na serra do Leboreiro, que está preto dunha pista, que só lle faltaría poñer un par de pedras. Estaría ben recuperala”, trasladaba Marta Delgado, quien ya se ha puesto en contacto con personal del parque natural para ver las posibilidades de actuar sobre ellas a través de un campo de voluntariado o de su posible geolocalización. Completados los procesos en O Quinxo, Xurés y Leboreiro, la siguiente salida será por Santa Eufemia, en Lobios. “Xa temos falado cos veciños e recollida a tradición oral, pero agora fai falta xente que queira vir con nós un día enteiro á serra para localizalas”, apunta, agradeciendo la colaboración de los cazadores y algunos vecinos que conocen la sierra.

En el Parque do Xurés existe una ruta de senderismo que permite visitar cuatro de estas construcciones con salida desde la aldea de San Paio, parroquia de Lobios en la que se practicó la “veceira” -tiempo que le correspondía a cada vecino llevar el rebaño al monte- hasta hace una década.

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