Los vecinos de Pazo se movilizan por su fuente
ABANDONO
Ir a la fuente a por agua se ha convertido en un anhelo para los vecinos de Pazo, en Ramirás. En la aldea llevan diez meses esperando a que el Concello envíe una máquina para reactivar el caudal, unos cuidados que hicieron durante años, pero que la edad y la despoblación les impide ejecutar en la actualidad
En la fuente de Pazo, “non se afoga ninguén”, bromea Pepe, uno de los participantes en la improvisada quedada en el lavadero, donde hace diez meses que no cae ni una gota de agua. “Non é pola seca é por falta de colaboración porque o manantial ten auga de abondo”, aseguraba otra vecina, que acusa al Concello de tener el pueblo abandonado. “Só se lembran de nós para pagar os impostos. Nós non somos de ninguén”, incide sobre un pueblo de Ramirás, con varias casas en Celanova.
Hace más de medio siglo que una familia del lugar donó la finca donde está el manantial para llevar el agua, un bien escaso entonces y también ahora, al pueblo. Una labor en la que se implicaron todos los vecinos y donde el Concello puso el dinero para la adquisición del material. ”Durante moitísimos anos foron os veciños os que a limparon, os que estiveron pendentes de coidar a fonte. Pero agora somos poucos, maiores y, cos medios que temos, non a damos arranxado”, comenta Sara Rodríguez, que es de las más jóvenes del lugar, a donde regresó recientemente para cuidar de su progenitor, nonagenario. “A finca de onde ven a auga donáronna os meus pais fai moitos anos. E il, que é o máis longevo da parroquia con 94 anos, na súa mente esta sempre sufrindo porque non hai auga”, relata Rodríguez, quien teme que un otoño seco vuelva a dejar sin agua al pueblo, como ya pasó hace dos y tres años. “Si houbera auga na fonte, o problema sería menor”, inciden.
Los convecinos entrevistados, la mayoría jubilados, están dispuestos a ayudar y colaborar. “Eu e os que poidamos, botamos unha man no que faga falta, pero que envíen unha máquina e nos axuden”, incidía José González, que reconocía que ya lo hicieron el año pasado, “pero durou pouco”. “É unha pena, porque parece que falta vida”, comentaba otra vecina. Tras varias visitas y llamadas telefónicas infructuosas a las oficinas municipales, los vecinos presentarán un escrito para reflejar la situación de abandono que padece el pueblo. “Viñeron a limpar o entorno da fonte, pero nada máis”, comentaban los habitantes del lugar.
La alcaldesa, Isabel Gil, declaró a este periódico no tener conocimiento directo de esta situación, señalando que con anterioridad y a instancia de los vecinos, ya se han llevado a cabo actuaciones en esta fuente.
Contenido patrocinado
También te puede interesar
Lo último
PREVENCIÓN EN EXPOURENSE
Galería | Previsel transforma Ourense en un parque de prevención y seguridad, en fotos
PREVENCIÓN Y APOYO RURAL
El voluntariado de A Gudiña se moviliza contra el cáncer