ARRANCA LA TEMPORADA
Galería | El parque acuático de Monterrei abre sus puertas con nuevas atracciones
REPORTAJE
Igualdad, perspectiva de género, feminismo y empoderamiento. Son los cimientos en los que se formaron Maika Araújo, Rosalía Poyán, Niurca García y Sonia García, las cuatro usuarias de Femuro que participaron en el programa Voluntariado Violeta, financiado por la Consellería de Política Social de la Xunta de Galicia. Tras dos meses de aprendizaje, ellas ya son oficialmente -desde principios de noviembre- voluntarias de los programas de la Federación de Mujeres Rurales.
“Una experiencia de diez, lo prolongaríamos mucho más tiempo”, apuntan todas ellas. “Hemos aprendido mucho, y descubrimos que muchas mujeres han inventado cosas o han sido pioneras en algo, es algo muy reconfortante”, señala Niurca. Incluso bromeaban con que “seguro que la primera entrevistadora también fue mujer”, como se preguntaba Sonia, orgullosa de todos los conocimientos que adquirió.
Y es que en Voluntariado Violeta no faltaron las risas, el buen ambiente, la cercanía y el cariño, sin olvidar lo más importante, la gratificación de sentir que hacen algo por los demás.
“Formamos a personas que ahora son voluntarias, sentimos que este programa las beneficia por sus situaciones personales y las ayuda a mejorar”, aseguran desde Femuro, quienes sienten que “para ellas, el hecho de ser capaces, el poder hacer algo por los demás es un empoderamiento”, orgullosas de todo lo que han conseguido sus nuevas voluntarias. En cambio, ellas lo tienen claro: “Jane y Jasmín -sus monitoras- son nuestros ángeles de la guarda, hoy estamos aquí gracias a su ayuda”.
Esa retroalimentación, el saber y querer aprender, su interés por conocer y el empeño en compartir todo lo que tienen son lo que han hecho posible que Voluntariado Violeta lograse concluir con un balance positivo: “¡Todo un éxito!” corean estas mujeres tan diferentes entre ellas y con un denominador común: sus ganas de comerse el mundo.
Ahora, estas cuatro empoderadas mujeres ya son voluntarias “violetas”, ayudarán a quien les ayudó en su momento y disfrutarán de todo lo que congrega esa “gran familia”, desde actividades con los más pequeños a reuniones con otras mujeres, charlas en los colegios y juegos en los parques, incluso cursos de formación y un sinfín de actividades que se caracterizan por desarrollarse en clave de igualdad.
Contenido patrocinado
También te puede interesar
ARRANCA LA TEMPORADA
Galería | El parque acuático de Monterrei abre sus puertas con nuevas atracciones
PATRIMONIO Y NATURALEZA
Pinchos, vino y deporte, las claves de la Revolta Irmandiña de Verín y Monterrei
EVENTO PARA PROFESIONALES
San Sebastián, un nuevo escaparate para mostrar los vinos de la D.O. Monterrei
Lo último
Angel Garcia Crespo
Enseñar es la forma más egoísta de aprender
INTERVENCIÓN MILITAR
Trump no descarta activar en Cuba operativos similares al practicado en Venezuela
Plácido Blanco Bembibre
HISTORIAS INCREÍBLES
Los peces no lo son sino cariños bajo el agua
La Región
Ourense no puede vivir permanentemente cortada