La borrachera baja la pena a los dos agresores de O Couto

La víctima comenzó la pelea en Ourense porque creyó que le habían robado el móvil, que estaba en su casa

M. Sánchez
Publicado: 09 ene 2025 - 05:55 Actualizado: 09 ene 2025 - 14:24
Los dos inculpados, en el banquillo del Penal 2.
Los dos inculpados, en el banquillo del Penal 2.

La víctima de una brutal agresión, quien no estuvo personada con abogado en el juicio como acusación particular, recibirá 3.500 euros antes de tres meses. Otro tanto, posteriormente, pero en cuotas fraccionadas de 100 euros mensuales. Esta fue una de las condiciones que planteó la fiscal para rebajar la pena, ya que pedía inicialmente dos años de cárcel para cada uno de los inculpados. La acusación pública aplicó una atenuante de embriaguez e intoxicación por drogas en el momento en que aconteció la pelea callejera, la tesis de las defensas.

Tanto Pablo A.P. como Denis N. admitieron su culpabilidad en las lesiones que sufrió Noel en la noche del 22 de diciembre de 2022 en la calle Monseñor Álvarez González, en el barrio de O Couto. Una reyerta que inició la propia víctima. Ya en su casa tras compartir con los acusados unas copas, salió en su búsqueda para recriminarles el robo de un teléfono móvil en alguno de los bares que habían frecuentado esa noche. Un terminal que después apareció en el sofá de la vivienda, porque se le había caído al desprenderse de la cazadora.

En el vídeo que un testigo grabó se ve incluso a Noel sujetándole el cuello a Pablo en el primer momento de la disputa. Poco antes, habían estado todos juntos tomando unas consumiciones en el bar Albatros de la calle Ervedelo y, al cerrar, se fueron al antiguo “Luxury”.

Los inculpados aceptaron año y medio de prisión así como el pago de 7.000 euros de indemnización al perjudicado. Tampoco podrán acercarse a él a menos de 200 metros y comunicar durante tres años.

La víctima, que recibió múltiples puñetazos y patadas cuando estaba en el suelo, la mayor parte en la cabeza, estuvo hospitalizada durante una semana. Los cuatro primeros días, con pronóstico muy grave por un traumatismo facial, con fractura de huesos. De hecho, tuvo que ser intervenido quirúrgicamente. Entre las secuelas que le dejó la trifulca, figura una cicatriz en la ceja derecha así como el material de osteosíntesis implantado en el maxilar.

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