Elier Ojea: “hay un minifundio galopante en el monte, así no vamos a ningún lado”

ENTREVISTA

Entrevista con el Elier Ojea, presidente de Fearmaga, patronal de los aserradores de Galicia

Publicado: 26 may 2024 - 05:55 Actualizado: 26 may 2024 - 10:52
Elier Ojea, presidente de Fearmaga (Foto: José Paz).
Elier Ojea, presidente de Fearmaga (Foto: José Paz).

El ourensano José Elier Ojea Ureña (Piñor, 1954) preside la Federación Empresarial de Aserraderos y Rematantes de Madera de Galicia (Fearmaga), la patronal gallega de los aserradores. El sector maderero afronta retos como el bajón de consumo y mira expectante el desembarco de Altri en Lugo.

¿Cuál es la salud del sector maderero hoy por hoy en Galicia?

Está bien, con capacidad de mejora. En el sector de la construcción, los consumibles no estamos en un momento óptimo, estamos manteniéndonos. Esperemos que mejore. Llevamos seis o siete meses en los que la cosa ha bajado. La obra nueva no está funcionando y no hay una demanda muy amplia.

¿Está perjudicando a las madereras el parón en la construcción de vivienda nueva?

No solo a las madereras. La construcción siempre fue un anatema, pero es un elemento clave de empleo y crecimiento de todos los sectores. Evidentemente, nuestro sector es primordial. Si no hay un desarrollo claro… Los planes generales están sin aprobar, no hay vivienda pública. Todo eso nos perjudica de una manera notable.

¿Corre mejor suerte el mercado exterior?

No va mucho mejor. Nuestro mercado exterior es fundamentalmente Europa. Francia, Portugal, ahí tenemos nuestras principales fuentes de exportación e importación. La guerra de Ucrania ha generado tensiones muy importantes en países con un origen maderero muy importante: Finlandia, Suecia, Polonia… Eso ha originado también una bajada importante en el desarrollo del sector, nos afecta.

¿Cómo ve el sector el desembarco de Altri?

Hace tiempo que en Galicia no hay un anuncio tan importante, es invertir 1.000 millones de euros en una industria del sector. En este momento, ha sido acogido con muchísima esperanza, en el sentido de que va a ser una empresa tractora. Tenemos que verlo de una manera positiva. No vamos a entrar en esta dinámica de que, parece ser, todo el mundo hace valoraciones y tiene información de los daños o las mejoras o lo que perjudica.

La instalación de esta fábrica ha levantado polémica.

Entendemos que, si se ubica, es consecuencia de obtener las oportunas licencias. Va a generar una capacidad de mejora en cuanto a economía de precios. Nosotros generamos en este momento más de 20.000 empleos directos y 50.000 indirectos. Que venga una empresa que va a generar otros 500 empleos directos… Tenemos que verlo con una mente positiva, siempre y cuando sea como estamos diciendo. Para cualquier empresa que se quiera instalar, tenemos que ver que cumpla como estamos cumpliendo todos.

¿Ourense se puede beneficiar?

Espero que de alguna manera pueda suponer un elemento transversal. Altri va a consumir eucalipto. Nosotros estamos basados en el pino, las frondosas. Lo que sí puede ser es que de alguna manera estimule a la propiedad ourensana. Que en vez de tener el monte a monte, seamos capaces de ver posibilidades de negocio y de futuro para otras empresas que quieran usar los recursos. Altri también conlleva mucha investigación en silvicultura, en desarrollo de plantas que eviten las plagas. Si eso nos sirve de estímulo, bienvenido sea.

¿Está aprovechado el monte en nuestra provincia?

No, por supuesto que no. Tenemos una situación caótica en este momento. El año pasado se habían cortado en toda Galicia en torno a 11 millones de metros cúbicos de madera. En Ourense se cortó el 7% y es la segunda provincia en superficie forestal. Si tenemos esos datos, es evidente que tenemos los deberes muy pendientes de hacer.

¿Cuál es el problema?

Un minifundio galopante en el monte. Nuestra superficie media de propiedad es de 400 a 500 metros cuadrados. Evidentemente, así no vamos a ningún lado. Tenemos un monte muy bonito desde el aire, pero cuando bajamos, tenemos una situación de abandono, de dejación, de una silvicultura que no existe. Es algo que venimos reivindicando desde hace mucho tiempo, pero no podemos obligar a los propietarios a que derriben esos muros mentales y que sean capaces de generar superficies adecuadas para una explotación razonable.

¿Es viable crear una explotación de cero?

Claro que es viable, si hay un convenio de los propietarios, sean 100, 150 o 200, y se han puesto de acuerdo como han hecho en otros países. Como en Francia, que dicen: “Unamos la propiedad a través de una cooperativa, una sociedad o lo que sea, y encontramos una empresa que haga la gestión forestal”. Entonces sí podría ser viable. La administración tendría también que echar una mano. Hay fórmulas en toda Europa que se han utilizado desde hace más de 150 años.

¿Hay algún ejemplo de esas recetas “antiminifundio”?

Los países del norte de Europa, Austria… En Austria había minifundio igual que en Galicia hace 300 años. Han ido aplicando normativas para unificar la propiedad y para capacitar el desarrollo de un bosque sostenible. Aquí tenemos un monte, no un bosque sostenible. Solo tenemos que ver el número de incendios de todos los años en Galicia. Ourense es la que se lleva la palma siempre. Por algo será, ¿no? El abandono, la dejación, el no darle valor porque tenemos una propiedad de 400 metros cuadrados y nos queremos jubilar con ella… Eso no va a ningún lado.

¿Un joven emprendedor podría crear esa explotación?

Hay gente con formación que sale de la universidad, de los institutos de forestales, que podrían encargarse de esa gestión forestal. En este momento, en los pueblos hay gente muy mayor que no puede ocuparse físicamente de la explotación. Pero claro, lo que no puede venir es una persona joven a decir: “Voy a ponerme de acuerdo con los que sean 50 o 60 propietarios para que me dejen hacer una explotación”. Eso es casi inviable.

En plena transición ecológica, ¿cómo se posiciona la madera como material de construcción?

Estamos entrando en la era de la construcción con madera y en madera. Y eso es un elemento que tenemos que reivindicar. La Xunta de Galicia acaba de aprobar una normativa por la que el 20% de todas las construcciones públicas tienen que ser hechas con madera. Lo que es necesario es que nuestras industrias tengan un recurso de calidad adecuada. No solo queremos ser los que cortamos el 50% de la madera de España, sino los que la transformamos aquí.

¿Hace falta adecuar más el sector para ello?

Necesitamos que haya un recurso de calidad adecuada. Se puede hacer una casa con madera y a lo mejor la tenemos que traer del norte. En ese sentido, bienvenida sea la construcción con madera y en madera. Pero si la puedo conseguir aquí, pues mucho mejor. Para eso se necesita tener una planta adecuada, tener unas plantaciones adecuadas, una gestión forestal, más silvicultura. Y luego, que las empresas estén dispuestas a hacer una inversión muy importante, pero que tengan la capacidad de tener el recurso. Altri viene aquí porque tenemos el recurso.

Antes se cuidaba más el monte, ¿por qué?

Hace 60 años había mejor silvicultura que hoy. Se cuidaban más los montes porque eran la caja de resistencia, la caja de ahorros. Hoy vemos que la situación, lamentablemente, deja mucho que desear. Y es una pena, porque lo tenemos delante de nuestras narices. No hay que olvidar que Galicia es la novena potencia forestal de Europa. Podríamos tener una riqueza que no disfrutamos.

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