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El interior del inmueble, en la Praza do Trigo, ya ha sido vaciado y será acondicionado en madera
El interior del inmueble de la Praza do Trigo que adquirió la Fundación Casdemiro para, entre otras finalidades, albergar el legado bibliográfico del escritor y profesor Julio Francisco Ogando Vázquez, se encuentra ya en plena actividad rehabilitadora. Según confirmaron desde la propia fundación, la adecuación del inmueble a su nueva finalidad ha obligado al vaciado del edificio y el lunes llegará, al menos, parte del cargamento de madera con el que se recubrirá el interior. Todo el edificio será de madera, inciden desde la fundación, debiendo conservar la fachada y la escalera interna.
Con el estado actual de los trabajos de rehabilitación y las previsiones que maneja el colectivo que gestiona el patrimonio y los fondos de Ogando Vázquez, la sede de la Fundación Casdemiro abrirá sus puertas en el mes de agosto o como más tardar, explican, durante el mes de septiembre.
El edificio, de cuatro plantas, será acondicionado también con una quinta altura a modo de ático en el que la fundación quiere instalar los despachos y, previsiblemente, las emisoras de radio y televisión con las que constará la sede.
Un su interior, el edificio de la Praza do Trigo albergará además del legado de Ogando Vázquez, la obra del escultor Manuel Buciños, un salón de actos y sala de exposiciones y un mesón que se convertirá en punto de encuentro para pintores, escultores y artistas. Se suma a la oferta la creación de un café-biblioteca que para la fundación supone una iniciativa importante porque, alegan, es la primera construcción de estas características que existirá en Galicia.
El inmueble, pensado como una casa de artistas, dispone de algo más de 800 metros cuadrados, pero sus propietarios lo consideran ya insuficiente para albergar tanta actividad y no descartar adquirir el edificio de al lado.
La casa de los artistas, más cerca
Los miembros que componen la Fundación Casdemiro y que son los albaceas del patrimonio y la extensa colección bibliográfica de Ogando Vázquez, han fijado su sede de la Praza do Trigo como un lugar de referencia para las obras de este escritor y profesor y de otros artistas. Pero su finalidad va mucho más allá de ser un simple punto de encuentro. La fundación quiere que sea una verdadera casa de artistas, ofreciendo residencia y seguridad social para gente del gremio carente de recursos. Asimismo, a través de sus emisoras pretenden ser un centro de difusión cultural.
Las aspiraciones de la fundación van orientadas también a dinamizar la ciudad y en el seno del colectivo se constituyó un grupo de reflexión y opinión que aglutina a intelectuales de todos los ámbitos.
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