La licitación para la conservación de autovías, paralizada

Trabajadores de autovías rescatadas, entre ellos 13 de la de Celanova, impugnaron el concurso

La autovía AG-31 en sus últimos metros a su paso por Casal de Bispo (Verea).
La autovía AG-31 en sus últimos metros a su paso por Casal de Bispo (Verea). | Miguel Ángel.

El Tribunal Administrativo de Contratación Pública de Galicia (Tacgal) ha suspendido cautelarmente la licitación de Axencia Galega de Infraestruturas (AXI) para la conservación ordinaria de diversas vías de alta capacidad en las provincias de A Coruña (zona sur), Ourense y Pontevedra (zona norte). Esta decisión responde a recursos especiales en materia de contratación presentados por los abogados, Begoña Villamarín, de Atrio Abad Abogados, y Xosé Ramón Pérez Domínguez en defensa de los trabajadores de las autovías rescatadas por la Xunta, entre las que se encuentra la AG-31, autovía de Celanova.

El contrato de servicios, valorado en 189,4 millones más IVA millones de euros ha generado polémica, especialmente entre el personal de mantenimiento afectado. Los trabajadores han recurrido los pliegos por la gestión de este proceso, que ven como amenaza a sus puestos de trabajo y a la calidad del servicio.

La controversia se remonta a varios meses atrás. Los trabajadores hasta ahora prestaban servicios de conservación, mantenimiento, explotación y vigilancia en las autovías que fueron rescatadas por la Xunta. Por primera vez, estas vías se incluyeron en una licitación de conservación ordinaria, lo que levantó suspicacias.

Un informe del Consello de Contas de 2023 había señalado que no resultaba “razonable y eficiente” que la administración no evaluara la opción de asumir el mantenimiento de las autovías tras la reversión anticipada de la concesión, en lugar de volver a licitar el servicio. Este informe sugería que la gestión directa podría ser “económicamente más ventajosa” y viable desde el punto de vista presupuestario y jurídico, considerando la subrogación.

En octubre de 2024, la Xunta anunció el rescate y la gestión directa de estas autovías, afirmando que serían “de propiedad pública, gestionadas directamente por la Xunta, con una administración responsable y comprometida con la calidad del servicio”.

Angustia de los trabajadores

Los trabajadores de la AG-31 en Ourense y otras autovías rescatadas por la Xunta se enfrentan a un futuro incierto. Denuncian que la AXI no respondió a sus solicitudes de información sobre el rescate, y su recurso de alzada contra la resolución de la AXI sigue sin contestar.

Los recursos legales alegan que la inclusión de la AG-31 en la actual licitación es irregular, ya que la AXI ya tiene los medios para gestionar directamente el servicio tras el rescate. Les preocupa que la licitación, aunque menciona la subrogación, en la práctica elimine 13 puestos de trabajo esenciales en la autovía de Celanova -64 en toda Galicia-, afectando la calidad del servicio y perjudicando a quienes han reclamado sus derechos.

Además, acusan a la Xunta de falta de transparencia, con información modificada y errónea en los pliegos de contratación. La suspensión cautelar de la licitación por el Tacgal ofrece un respiro, pero la plantilla de la AG-31 y el resto de autovías esperan una resolución definitiva que aclare su futuro laboral.

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