GUERRA POLÍTICA LOCAL
Taboadela y Barbadás chocan tras un obradoiro frustrado
Se estaban realizando en aquel tiempo las obras de apertura de la “nueva carretera de Madrid”, la que iba a permitir que el tráfico pesado en tránsito no cruzara por el medio de la ciudad. Por fin se iba a dar servicio al Puente Novísimo, (mal llamado del Ribeiriño).
Enrique Reza obtuvo esta fotografía con el fin de ilustrar un artículo que evidenciaba que esa obra ya nacía con mal pie y con una más que evidente necesidad de modificación. Con mucha lógica comentaban que las que iban a ser entradas de esa nueva carretera nacional a nuestra ciudad, se iban a convertir en un cuello de botella, incapaz de permitir un tráfico fluido. Tanto al entrar por Ervedelo, de aquellas con dos sentidos de circulación, como al entrar por Marcelo Macías, los problemas de congestión eran evidentes (aún hoy la cosa no está del todo solucionada, a pesar de que los ourensanos ya nos hemos adaptado).
Aprovechando la foto, tenemos la oportunidad de recordar de nuevo a la familia Malingre, su fundición, que tanto trabajo facilitó en la ciudad, y su memorable sirena, que aún está en el recuerdo de muchos de nosotros.
Contenido patrocinado
También te puede interesar
GUERRA POLÍTICA LOCAL
Taboadela y Barbadás chocan tras un obradoiro frustrado
ROBOS DE COBRE
A la caza del “oro rojo” en Ourense
PUNTOS CRUCIALES
Imágenes aéreas | Un recorrido aún sobre plano
Lo último
65% MENOS EN 10 AÑOS
La cifra de ourensanos que emigra se reduce a 218, el mínimo histórico
Antonio Nespereira
PERDÓN POR LA MOLESTIA
Mi madre y el cuco, y otras aves