Raimundo Amador: "Mi escuela ha sido mi padre, que me enseñó a tocar la guitarra, y la calle"

El compositor Raimundo Amador regresa a Ourense para deslumbrar con su música el próximo 4 de marzo

Raimundo Amador, durante un concierto.
Raimundo Amador, durante un concierto.

Raimundo Amador (Sevilla, 1959) vuelve a Ourense en un concierto que promete ser irrepetible. Será el 4 de marzo, a las 20,00 horas en el Auditorio municipal de Ourense, y todavía hay entradas a la venta en la web de Ataquilla. El músico sevillano, leyenda viva del flamenco y de la fusión de este con otros géneros, ha sido aclamado por artistas de la talla de B.B. King o Carlos Santana. También participó en “La leyenda del tiempo”, el disco de Camarón que revolucionó el flamenco. Llegará con su guitarra “Gerundina” en la única fecha gallega que tiene a la vista en su gira “Antología”, donde sonarán los mejores temas de su carrera.

¿Es más de encerrarse en el estudio o de subirse al escenario?

Disfruto más del escenario, pero en el estudio también disfruto.

¿Cómo es ese proceso de componer?

Tampoco fuerzo mucho. Cuando me salen las cosas, me salen. Cualquier momento es bueno: alegría, tristeza… Todo vale. El punto es la inspiración.

¿Y qué inspira más, la pena o la alegría?

La inspiración es cuando te viene. Todo el mundo tiene ese momento. Hay algo que te dice: “Coge la guitarra que te va a salir algo”.

Hay autores capaces de componer sobre lo que no les pasa. ¿Usted puede?

Yo no soy muy de letras. Yo se la cojo a un poeta y me gusta hacer letras con peso, no hacer una letra porque sí. La gente hace muchas letras de las palabras que digo yo. Y hay programas que cogen lo que yo digo.

Tiene su diccionario propio.

Sí. Yo no soy poeta, pero las cosas que yo digo, el que sabe coger y juntar palabras, lo hace. Yo no he ido mucho a la escuela, la verdad. Pero me preocupo de tener buenas letras, que digan historias, que sean guapas y fuertes.

¿Cuál ha sido su escuela?

Mi padre, que me enseñó a tocar la guitarra, y la escuela de la calle. Lo que sé lo aprendí en la calle, trabajando detrás de una barra de un bar o buscando fiestas para señoritos cuando éramos flamencos. En la adolescencia. Esa es la escuela de la calle, una de las escuelas más auténticas. Pero si hubiera estudiado, también hubiera estado muy bien.

¿Queda algo de aquel Raimundo Amador adolescente?

Sí. Yo me autoecho la bronca diciendo: “Oye, que ya eres un hombre de 64 años”. Y claro que queda mucho de aquel Raimundo. Y quedará hasta que me muera. Porque yo tengo espíritu joven, aunque siempre digo que soy viejo. Ya tengo una edad, aunque mi cabeza es de una persona joven.

¿Se siente reconocido por los jóvenes, como pionero en fusionar el flamenco con otros estilos?

Claro que sí. Pero yo siempre le digo a mi nieta: “Sé sencilla, no te creas nada de lo que te dice la gente”. Porque así la magia siempre fluye y no se va. Soy reconocido porque lo veo, porque somos leyenda viva, estamos vivos... Pero aún puedo ir al mercado a comprar patatas. Voy yo solo por la vida, eso es muy bonito.

¿Está haciendo nueva música?

No. El disco de la pandemia no se ha escuchado mucho porque salió en la pandemia y como yo ahora voy por libre, no tengo discográfica, y cuando va la gente por libre pues... Las discográficas son las que mandan, pero me da igual.

¿Está la cosa difícil?

Sí. La gente te escucha y tal, pero, por ejemplo, no hay tantas teles y eventos que hacer. Pero a mí me da igual. A mí eso de hacer playbacks no me gusta. Yo de la compañía me salí, me costó mucho trabajo. Pero fui muy pesado con ellos y me salí de ahí.

¿Se siente más libre?

Y más débil. Pero estoy bien. Pero es verdad que las casas de discos compran todo: las teles, los eventos… Yo estoy contento conmigo, con mi familia y con lo que soy. Hago mis bolillos y vivimos, puedo ir a comprar patatas y lechugas al mercado (ríe).

¿Cómo lleva que su hijo le siga los pasos en esto de la música? Ya han trabajado juntos.

Él ha hecho el disco conmigo. Pero padre e hijo no creo yo que podamos rodar juntos mucho ni hacer giras.

¿Por qué?

Porque no, creo que las familias que lo hacen siempre terminan peleando. Hay algún ejemplo.

¿Qué les espera a los ourensanos en el concierto?

No lo sé ni yo. Haremos un concierto de puta madre, porque siempre doy todo lo que tengo y tengo energía para dar mucho. Haremos algún tema del disco, que son también cosas de muchas versiones. La música que yo escucho y la que he hecho, un poquito de todo habrá en Ourense.

Contenido patrocinado

stats