Roberto González: “La Policía Nacional debe servir en Barbadás, pero hace falta voluntad"
SUP
"Soy defensor de que tiene que haber una limitación de mandatos en todos los cargos de representación que exigen estar al máximo durante un cierto tiempo", Roberto González
Roberto González (A Merca, 1982) anunció a última hora del miércoles que deja de ser secretario del Sindicato Unificado de Policía (SUP) en Galicia, un puesto que ocupaba desde hacía once años. El policía nacional explicó que afrontará nuevos retos.
Pregunta.¿Por qué tomó la decisión de dejar de ser secretario general del SUP?
Respuesta.Soy defensor de que tiene que haber una limitación de mandatos en todos los cargos de representación que exigen estar al máximo durante un cierto tiempo. En 2018 establecimos que el límite de mandatos del secretario general del SUP en Galicia era de doce años, a mí me quedan unos meses para cumplirlos y ayer (por el miércoles) celebramos un congreso extraordinario y a partir de ahora hay otro compañero (Carlos Lage) que va a representar al sindicato.
P.¿Tenía la decisión tomada desde hace mucho tiempo?
R.La establecí desde el momento en el que pusimos en los estatutos que había un límite de doce años, con lo cual ya llegando a ese límite tenía asumido que iba a ser en cualquier momento.
P.Habla en su carta de despedida de que ahora se abren nuevos retos para usted, ¿cuáles son?
R.Lo iremos viendo con el paso de los meses. Hay un congreso nacional del sindicato en diciembre, soy una persona también muy involucrada en el mundo del fútbol, me gusta cualquier iniciativa que signifique ayudar a los demás y el tiempo irá dictaminando por dónde enfoco mi energía, tiempo y conocimiento, pero voy a seguir ligado al SUP y ayudando a los compañeros desde el Consejo de Policía.
P.¿Qué balance haces de estos once años?
R.Muy positivo, aunque nos queda todavía alguna reivindicación por culminar como conseguir una jubilación digna para los integrantes de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. Aquí en Ourense el balance es muy positivo, recuerdo que en 2012 con mi compañero Antonio Pousa mantuvimos una primera reunión con el subdelegado del Gobierno y con los grupos parlamentarios en la que pedíamos la creación de un Grupo de Delitos Tecnológicos, que con los años fue una realidad, o una Unidad de Prevención y Reacción, que en 2016 fue una realidad. En 2017, mantuvimos una reunión con el alcalde de O Barco en la que pedíamos que se crease una unidad de documentación que hoy ya es una realidad. Otra de las cuestiones que hemos puesto sobre la mesa, aunque no se ha llevado a efecto, es que la Policía Nacional preste servicio en el Concello de Barbadás.
P.¿Esta última propuesta es posible a medio plazo?
R.Legalmente es posible, tenemos dos ejemplos en Galicia, hay una comisaría de Vigo-Redondela y otra Ferrol-Narón. Aquí se podría hacer, la Policía Nacional patrullaría Marcelo Macías, la avenida de Celanova y todo el término municipal. A nosotros nos queda más alejado Santa Cruz que Barbadás y muchos delitos son conexos, es decir, algunos de los que se cometen en Marcelo Macías son de gente que reside o va por la avenida de Celanova y viceversa, con lo cual daríamos un plus de seguridad al municipio. Legalmente es posible, hace falta voluntad y que se impulse.
P.¿Qué retos quedan en la comisaría de Ourense? ¿Hacen falta más efectivos?
R.Sí, el catálogo de puestos de trabajo está obsoleto, no se actualiza desde 2008. Hace falta adaptarlo a la delincuencia que hay actualmente y a la evolución de la población.
P.¿Cuál ha sido su mejor momento al frente del SUP?
R.Uno de los mejores quizás fue cuando los compañeros de la operación Zamburiña obtuvieron su absolución. Sabíamos que lo pasaron muy mal, que se destrozaron carreras profesionales, la salud de muchos se vio mermada. Desde el primer momento tuvieron nuestro apoyo y cuando nos enteramos de la absolución fue un buen momento, uno de los mejores.
P.¿Y el peor?
R.He vivido varios momentos complicados. Recuerdo que en 2011 el entonces comisario provincial, Ángel Barrera, junto con el fiscal jefe, Florentino Delgado, me denunciaron por un delito de injurias y calumnias y me sentaron en el banquillo. Finalmente gracias al apoyo del sindicato, de los representantes que tacharon mi nombre en el escrito y firmaron el suyo, al final nos sentaron en el banquillo a todos y salimos absueltos. Fueron meses complicados
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