ACCIDENTE DE TRÁFICO
Noche accidentada en Ourense: un herido en una colisión y un atropello a un jabalí
Ourense
Los concellos sufren los efectos de la pandemia, cuya gestión ha recaído en el ámbito sanitario y económico en Gobierno y Xunta, pero ahora deja a los ayuntamientos ante un incremento de los servicios sociales a atender, una mayor carga burocrática tras tres meses parados y más gastos en el día a día, por la desinfección o el control de aforos.
Los alcaldes reclaman, con independencia de las siglas políticas, una "financiación extra" para llevar esta sobrecarga, así como una mayor "flexibilización" del gasto. "Estamos sobrecargados. Abriuse a contratación, empezan as obras, as pistas e aldeas están cheos de herba porque en tres meses non se puido desbrozar; temos que embelecer a vila para que estea presentable para os turistas... E temos 95 núcleos que limpar de golpe, os concellos somos pequenos, somos o que somos, dannos atribucións para todo e non nos trasladan a financiación pertinente. Non estabamos preparados para esta sobrecarga, quen paga as desinfeccións diarias dos parques?", recuerda la alcaldesa de Castro Caldelas, Sara Inés Vega.
Los servicios sociales también se incrementan y van a incorporar una nueva trabajadora social, blindándose ante lo que se viene, la tramitación del Ingreso Mínimo Vital. "Temos a completa seguridade de que nos vai tocar asumila, non se sabe se tamén o seguimento tamén. As axudas da Deputación, temas de ERTE... Todo iso informouno e tramitou o Concello. Ao final recae todo sobre nós", apunta Vega. A esto se suma el verano: "Quen vixiará que se cumpran os protocolos de distancia na área recreativa? Marcamos nós as cuadrículas da herba que hai que segar cada semana? Temos unha área fluvial, un espazo aberto e non sabemos que facer. Poñemos 20 persoas a controlar?".
"Estou satisfeito co que aportan a Xunta e a Deputación, pero atopámonos con gastos e precisamos recursos", señala el regidor de Pereiro de Aguiar, Luis Menor. "Precisamos complementos, imos meter 150.000 euros nun plan de reactivación e desta pandemia ímonos resentir moito. Igual que se financia as comunidades autónomas, que fixeron moito esforzo e necesítanos, os concellos tamén temos necesidades e precisamos partidas para non seguir mermando as arcas municipais", añade. Todo lo que se tramita pasa por el Concello, "somos a primeira porta que tocan os veciños". Por eso, lo tiene claro: "Necesitamos financiación extra e maior flexibilidade en canto á regra de gasto".
El primer edil de Nogueira de Ramuín, José César Parente, reconoce que "hai que acometer recortes nalgunas obras" para ir haciendo frente a lo que se viene encima. "Imos solucionando como podemos, a verdade é que necesitamos axuda. Non contabamos con todo isto. Temos apoio para os servizos sociais, pero cada vez hai máis a demanda, aquí vívese moito do turismo, e estamos tirando de recursos propios e temos infraestruturas paradas", añade.
En Parada de Sil buscan "solucións" para asumir el gasto extra que se les ha venido encima, con el superávit. "Creo que atendemos os servizos sociais ben e démoslle material ao sector hosteleiro para afrontar a recuperación, é un gasto extra, pero creo que cumprimos, señala el regidor, Aquilino Domínguez.
El alcalde de San Xoán de Río, Xosé Miguel Pérez Blecua, ve necesario "máis cartos" y "repensar" el modelo. Apuesta por mancomunar servicios, "máis que nunca". En su caso, la sangría poblacional ahoga las cuentas: "Cada vez hai máis gastos, menos poboación e menos orzamento. Temos 600 kilómetros de pistas, e 500 habitanes; hai anos tiñamos 3.000".
El Concello de Ourense lanzará un Plan Social para este año, que supone un nuevo incremento de 3 millones de euros sobre el presupuesto inicial que, en total, aumenta hasta los 10,4 millones. El objetivo de esta ampliación es "atender a las familias más vulnerables, y hacer frente a todas las necesidades de la ciudad de Ourense", explicó ayer la concejala de Política Social, Eugenia Díaz Abella, en el centro cívico Colón. Esta suma, que pretende mitigar el impacto social de la pandemia, se desglosa en varias partidas, destinadas a reforzar servicios de primera necesidad y a la compra de material, tanto sanitario como educativo, además de gastos varios, como alimentación o alquileres.
La partida más dotada en este incremento es la de ayudas municipales de emergencia, dirigidas a mantener las funciones básicas familiares, que experimenta una subida de un millón. Después, están las ayudas a domicilio, referidas a personas mayores dependientes, con 700.000 euros, y las becas de comedor, con 400.000 euros.
La sobrecarga que se viene sobre los concellos desde el fin del estado de alarma ha obligado al propio Concello de Ourense a habilitar una "oficina de apoio" en la rúa Doctor Marañón, perpendicular a la Casa Consistorial. Ayer por la mañana era visible la cola en esta calle para acceder a esta nueva instalación, donde se ofrece principalmente asesoramiento sobre el padrón municipal, cómo darse de alta y tramitan altas, bajas... En la jornada de ayer había también una cola importante en la Praza Maior para acceder al Concello, debido a la acumulación de trámites pendientes y petición de información sobre el Ingreso Mínimo. "He ido a preguntar pero me dicen que tengo que ir a la Seguridad Social, pero está cerrada. Al final, no sé cómo hacer y tengo que volver al Concello para que me lo expliquen", relataba una mujer que daba buena muestra de los problemas burocráticas de estos días.
Contenido patrocinado
También te puede interesar
ACCIDENTE DE TRÁFICO
Noche accidentada en Ourense: un herido en una colisión y un atropello a un jabalí
LA MÁS POBRE DE GALICIA
Cae la pobreza en Ourense, pero aún castiga a uno de cada cinco hogares
EN MÍNIMO HISTÓRICO
Solo una de cada tres familias ourensanas tira de la huerta para ahorrar