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SAN MARTIÑO
Nada sirvió de excusa para aguar el segundo día de magostos en la ciudad. Toldos, carpas o locales, todo el mundo encontró la forma de disfrutar de la tradicional fiesta ourensana, en la que no faltaron los kilos de castañas, empanadas y chorizo, junto con el lacón, el vino y el licor café. Los ingredientes necesarios para disfrutar de una celebración que continuará durante el día de hoy.
Un año más los más jóvenes se decantaron por pasar el día en el Montealegre, al donde acudieron provistos de tiendas de campaña, lonas y carpas para prevenir que la lluvia les estropease la jornada.
Las asociaciones de vecinos no se perdieron la fiesta y algunas como las de A Granxa, O Barrio, Santa Mariña do Monte, Portovello, Polvorín, As Laxas, Ribeira Miño o la Asociación Cultural Beiro, empezaron la fiesta ya de mañana. Mientras que otras, como el Club de tiro olímpico de As Eiroás o la asociación de A Follateira lo hacían en el turno de tarde.
Los miembros de la corporación municipal aprovecharon para visitar las asociaciones, como los concejales de Democracia Ourensana, Manolo Álvarez, Laura Novoa y Armando Ojea, que escucharon las quejas y propuestas del presidente de Ribeiro Miño, Manuel Pérez, antes de disfrutar con la comida, la música del acordeón y el baile que proseguían su magosto.
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