Tres trasplantes y una vida muy feliz

Con 44 años, Pablo Delgado suma tres trasplantes de riñón y ahora precisa un cuarto, pero los médicos lo desaconsejan. Pasó 26 veces por el quirófano y cada día tiene nueve horas de diálisis, aunque esto no es un impedimento para ser feliz.

Publicado: 26 nov 2021 - 03:47 Actualizado: 25 nov 2021 - 22:48

Delgado presentó su libro en Ourense.
Delgado presentó su libro en Ourense.

La historia de Pablo Delgado es un ejemplo de superación y optimismo, una palabra con la que le gusta definirse. A los seis meses le diagnosticaron una enfermedad que en la mayoría de los casos era mortal, aunque consiguió salir adelante gracias a los tres trasplantes de riñón que recibió. En los 44 años que lleva de lucha, pasó 26 veces por un quirófano a vida o muerte, y cada día necesita nueve horas de diálisis, lo que no supone un impedimento para tener “una vida plena y muy feliz”. Su intención es que su ejemplo sirva de guía para otras personas con problemas, para lo que ayer presentó en Ourense su libro “Diario de un trasplantado”.

La idea de plasmar su vida en papel surgió a raíz del confinamiento por la pandemina, para aportar algo de alivio a la situación de miedo general. “Tenía amigos que estaban muy angustiados, a mí me ingresan tres o cuatro veces al año como mínimo, entonces les empecé a mandar vídeos con una serie de consejos, tuvo un éxito tan grande que comencé a hacerlo con más frecuencia”, subraya, y añade que en ese punto comenzó a fermentar la idea del libro, que cuenta con su toque didáctico, ya que, entre las muchas cosas que hace, da clases de Mecánica y Anatomía en la universidad.

Acostumbrado a estar en casa, el encierro no supuso para Pablo un problema, al menos al principio, ya que dedicaba el tiempo a hacer sus vídeos y a leer, aunque a medida que pasaban los días, el tedio se iba haciendo presente. Sus mensajes tomaron otro cariz a partir de febrero de este año, cuando tuvieron que amputarle una pierna por los problemas derivados de tantos años tomando cortisona, lo que le provocó “una calcificación muy grande en las arterias”. “Me cortaron una pierna y la otra tiene el cartel de temporal”, afirma desde el optimismo, ya que él es de los que ve el vaso totalmente lleno.

“He podido volver a caminar, dar paseos con mi mujer y mi hija, puedo dar clases en la universidad, puedo venir a dar una charla… tengo una vida muy feliz y muy plena, si me pongo a pensar lo que no puedo hacer, me hundo en un momento”, agrega este madrileño poco después de llegar a Ourense, ciudad que eligió para presentar el libro porque su esposa nació en ella.

Su vida ha sido una carrera de obstáculos desde que nació, cuando le detectaron que, debido a que tenía los uréteres mal colocados, un reflujo subía hasta los riñones y los infectaba. “Tuve un problema que en 1977 lo normal era que muriera antes de cumplir el año”, recuerda, y da gracias a que su padre, médico, pudo conseguirle a un gran especialista que le salvó la vida tras cinco horas en el quirófano. “Soy un tipo con suerte, y lo digo de corazón, si hubiera nacido en otra casa, sin un padre médico, me hubiera muerto”, apunta.

VIDA DE ANCIANO

Desde ese momento recibió tres trasplantes de riñón. El primero le duró siete años, el segundo solo una semana y el tercero 15 años más. Ahora necesita otro, aunque los médicos no lo aconsejan, lo que complica su futuro. “El trasplante que necesito es muy complicado inmunológicamente, está tan operada la zona donde se ponen los riñones que a día de hoy me aconsejan no ponérmelo, entonces no estoy en lista de espera. Me puedo pasar 10 o 15 años en diálisis. Tengo 44 años: me espera una vida de anciano siendo joven”, afirma. Pese a la adversidad, motivos para luchar no le faltan, ya que su hija está a punto de cumplir tres años, en los que aprendió entender con naturalidad la situación de su padre. “Para ella es normal, como es muy pequeñíta lo ha normalizado muy rápido y presume de la pierna de su padre, está feliz. Nosotros lo hemos naturalizado mucho en casa, le hacemos chistes, no lo ve como un trauma”, manifiesta. De naturalizar situaciones él sabe mucho, y es que en ese campo tiene “mucho entrenamiento, como si fuera soldado de élite”.

Contenido patrocinado

stats