El peligro y la belleza de tomar partido

LITERATURA

Acude el lector al espectáculo de unos personajes que luchan por sus convicciones al límite de poner en riesgo sus vidas. A través de ellos se revela no solo una Palestina desconocida, sino un Israel que escapa del estigma y el reduccionismo.

Publicado: 06 nov 2025 - 06:10
Cubierta de la novela cuya imagen interpreta fielmente el drama de sus personajes
Cubierta de la novela cuya imagen interpreta fielmente el drama de sus personajes

Incluso quienes profesamos un amor incondicional por ese tipo de literatura donde el escritor lucha contra las miserias del lenguaje, necesitamos de vez en cuando una novela que privilegie la acción por encima de las grandes acrobacias lingüísticas. Es justo esto lo que he encontrado en la novela Viva Palestina, (Edhasa, 2025) del tinerfeño Alberto Vázquez-Figueroa.

Es una obra con múltiples desplazamientos espaciales, pero cuyo centro radica en la masacre de palestinos por parte del gobierno israelí en la Franja de Gaza. El libro está escrito en un código que no resta importancia a la gravedad de este asunto eminentemente contemporáneo, y que a su vez explora el mundo interno de un grupo de justicieros que actúa para detener lo que consideran un “genocidio salvaje”.

Vázquez-Figueroa desliza al lector contemporáneo preguntas sobre la naturaleza humana difíciles de contestar: ¿Cómo es posible que el mismo pueblo que padeció el Holocausto, cree para sus semejantes una versión del mismo infierno que le tocó vivir bajo las garras del nazismo? La respuesta a este teorema complejo, la va desgranando el autor en los perfiles psicológicos esmerados de personajes como Samantha Nohan, Ariel y Lydia, activistas israelíes opuestos a “matar por creencias”, y convencidos de que tras esta masacre se parapeta una gran razón económica y geopolítica por parte del gobierno de Netanyahu: la construcción Canal de Ben Gurion que uniría el Mar Rojo con el Mediterráneo.

Se aprende más en ella que en diez tratados sobre uno de los conflictos más atroces de nuestros días

Los personajes viven situaciones límite en medio de su ejercicio de la disidencia extrema. En la pasarela de estas páginas desfilan, con el entusiasmo de la utopía y la sed de justicia, Diana, una millonaria griega que se une al grupo de escamoteadores y aporta los fondos logísticos para escamotear la apertura del canal; Salvatore un campesino italiano que se ve envuelto por azares sentimentales en una trama política que saca a flote su más auténtico yo; Naima, una reconocida modelo de origen palestino cuya infiltración en las peligrosas estructuras corruptas del poder israelí a escala internacional, resulta clave.

Es esta una novela disfrutable y dinámica, con 32 capítulos que se deslizan entre como seda entre las manos del lector. Se aprende más en ella que en diez tratados sobre uno de los conflictos más atroces de nuestros días. Los personajes se convierten personas entrañables, en seres que abren de par en par su intimidad, y esto es suficiente para que esta no sea una trama lejana, sino un acercamiento con un lector que finalmente lo agradece.

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