Norris se superpone al caos
FORMULA 1
El piloto británico se llevó la victoria en un GP de Australia condicionado por la lluvia, con la debacle de Alonso y Sainz
Tras un largo invierno, las ganas de Fórmula 1 han sido -en parte- saciadas con una primera carrera llena de locura. La lluvia convirtió el Gran Premio de Australia en una prueba de supervivencia. Un cuarto de los pilotos de la parrilla quedaron fuera de juego y no llegaron a ver la bandera de cuadros, entre ellos Carlos Sainz y Fernando Alonso. Pese al caos, Lando Norris -que partía desde la “pole”- se llevó la primera victoria de la temporada, ante un Max Verstappen que intentó que el estado de la pista jugase a su favor en las últimas vueltas. El neerlandés acabó segundo, seguido de George Russell para completar el podio.
Mantenerse sobre el trazado no fue una tarea sencilla para los pilotos. La pista estaba encharcada desde el inicio, aunque las condiciones eran válidas para salir a correr. Sin embargo, ya en la vuelta de formación, Isack Hadjar se estrelló contra el muro. El de Racing Bulls fue el primero en tener problemas, pero no el único. El semáforo se apagó y aunque fue una salida a medio gas, otro de los debutantes, Jack Doohan sufrió un accidente en solitario, a su paso por la curva siete, destrozando su Alpine.
Empezó ahí la debacle de los españoles. Con el coche de seguridad en pista, Sainz perdió el control del Williams y acabó en el muro. Un error que el madrileño achaca a un problema con el cambio de marcha. Completadas más de la mitad de las vueltas, el trazado empezaba a secarse. Fue entonces cuando Alonso decidió arriesgarse, para robarle a Pierre Gasly la novena posición. En el ataque, perdió el control de su AMR25 -por ir sobrepasado de velocidad- y golpeó contra las barreras.
Mientras se llevaban el coche del asturiano, los pilotos que seguían en pista aprovecharon para entrar a boxes y cambiar los neumáticos intermedios, por los de seco. Sin embargo, poco después, la lluvia volvió a hacer acto de presencia, a 17 vueltas del final. Una breve, pero fuerte tormenta dificultó la marcha y Oscar Piastri -que custodiaba la segunda posición- se fue al césped, perdiendo sus opciones de hacer podio en casa -aunque logró sacar el coche de la hierba y completó las vueltas restantes, ante una grada que ya lo considera un ídolo.
Los pilotos españoles no pudieron finalizar la primera carrera de la temporada tras golpear sus coches contra el muro
Táctica
Norris -que se había mantenido en cabeza desde la primera vuelta- entró directamente a boxes, al ver por el retrovisor como su compañero de equipo perdía el control del monoplaza. Verstappen se hizo con el liderato y su ingeniero insistió para que se mantuviese en pista, sin embargo, eso era como pedir peras al olmo. El vigente campeón se acabó viendo obligado a pasar por el garaje a cambiar gomas. Estando ya en igualdad de condiciones, el de Red Bull presionó al británico en los últimos giros al circuito, provocando un “déjà vu” de la pasada temporada. Aunque esta vez el de McLaren se mantuvo firme y no cometió errores, dejando claras sus intenciones para este año: Ganar el mundial.
En medio de la locura, Liam Lawson y Gabriel Bortoleto -ambos debutantes- se sumaron a la lista de pilotos que no lograron acabar la carrera tras sufrir un accidente, cada uno por su parte. Además de Oliver Bearman, el otro “rookie” que llegó a cruzar la línea de meta fue Kimi Antonelli, en toda una meritoria cuarta posición, por delante del Williams de Albon -quinto- y el Aston Martin de Stroll -sexto-. Premios gordos que, quizá, podrían haberse llevado Sainz y Alonso.
La sorpresa la dio Ferrari, pero para mal. Se equivocaron al elegir el momento para entrar a cambiar neumáticos, cuando tenían a sus pilotos en primera y segunda posición. Con el gozo en un pozo, Charles Leclerc y Lewis Hamilton mantuvieron su primera batalla como compañeros de equipo. Llegaron a tocarse ligeramente, nada grave, pero suficiente para predecir que el ambiente en Maranello va a estar caldeado esta temporada.
Hulkenberg consiguió seis puntos para Sauber, que acaba el primer fin de semana por delante de Ferrari en la clasificación de constructores. Mientras tanto, y pese a que el temporal no les permitió marcar su territorio al 100%, parece que McLaren cumple con las predicciones y será, con diferencia, el gran rival a batir a lo largo de este año.
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