Crece el riesgo de epidemias por las aguas estancadas en los pueblos las inundó la DANA

TRÁGICO TEMPORAL

El agua estancada aumenta el riesgo de brotes infecciosos. Los expertos epidemiólogos abogan por evacuarla cuanto antes para evitar las enfermedades

Agencias

Publicado: 07 nov 2024 - 22:15 Actualizado: 08 nov 2024 - 12:07

El dispositivo de ayuda llegado de Lorca se centra en achicar agua en el casco histórico de Paiporta.
El dispositivo de ayuda llegado de Lorca se centra en achicar agua en el casco histórico de Paiporta.

El riesgo de que surjan brotes infecciosos tras más de una semana de la inundación en la provincia de Valencia, tras el paso de la dana, “comienza a ser significativo”, especialmente donde aún no se implementaron medidas preventivas adecuadas, por “el consumo o el contacto con agua contaminada, que suele estar mezclada con aguas residuales o materia fecal debido a la inundación”.

Así, lo advirtió el doctor en Epidemiología y Salud Pública por la Universidad de Harvard y catedrático de Medicina Preventiva y Salud Pública de la Universidad de Valencia, José María Martín-Moreno, en una entrevista, en la que recalca que, tras nueve días de la inundación, los riesgos de brotes son “reales y pueden agravarse”. Por ello, recalca, la vigilancia epidemiológica, el acceso a servicios básicos y la educación en salud son “esenciales” para “proteger a la población y prevenir una crisis sanitaria de mayores dimensiones”.

En ese sentido, explicó que los tipos de infecciones más comunes que podrían aparecer son enfermedades de transmisión hídrica como gastroenteritis, cuyos síntomas pueden en los primeros 2-5 días después de la exposición; la leptospirosis, que puede manifestarse entre 5 y 14 días después del contacto con agua contaminada por orina de animales infectados, principalmente ratas y otros roedores; y la hepatitis A, con un periodo de incubación más largo, entre 15 y 50 días, aunque los primeros casos podrían empezar a aparecer tras dos semanas.

El cólera es “más improbable”. “Si no se actúa, estos brotes pueden propagarse rápidamente entre la población”, señaló. Además, pueden surgir enfermedades transmitidas por vectores (mosquitos) por la acumulación de agua estancada.

Evacuar el agua

Por otra parte, la dana en la provincia de Valencia causó daños a infraestructuras básicas para la ciudadanía como la red de agua, que presenta “tres problemas muy graves” que pueden derivar en riesgos para la salud pública y el medio ambiente: las fugas en la red que dificultan el acceso al agua potable; la falta de depuración posterior y, especialmente, la obstrucción de los colectores por el barro que se está solidificando y puede hacer que el agua se estanque.

“No podemos permitir que el agua residual se quede dentro de los pueblos, hay que evacuarla”, explicó el vicepresidente de la International Water Association, ingeniero industrial y catedrático de la Universitat Politécnica de Valencia, Enrique Cabrera.

El experto señaló que, tras el temporal, “es como si hubiésemos retrocedido muchos años en esas zonas cero y estuviésemos como a lo mejor pueden estar en algunos países más pobres. El agua potable y el saneamiento son todos objetivos de desarrollo sostenible. Lo que tenemos que lograr es que los vecinos de zona cero vuelvan a tener los niveles de estándar que tenemos en el resto del país, tener agua potable en sus hogares y saneamiento completo”, recalcó Cabrera.

Lo “más grave”, indicó el catedrático, es la posible obstrucción de los colectores.

Sanidad no se plantea evacuar poblaciones por las infecciones

La ministra de Sanidad, Mónica García, confirmó que, “por ahora”, en ningún momento plantearon la posibilidad de evacuar a la población de los municipios más afectados por la dana ante el riesgo de un aumento de infecciones por patógenos y vectores producidos por aguas estancadas y aguas residuales.

“Esperamos que la situación vaya mejorando en la medida en la que cada vez se vaya mejorando la recogida de esos residuos. Estamos en contacto con las empresas del agua y estamos en contacto con Miteco, con el Ministerio de Transición Ecológica, para ver cuándo y cómo se van resolviendo los problemas de depuradoras y de retirada de residuos”, afirmó la ministra.

No obstante, recordó que “a día de hoy” no hay constancia, “ni alerta”, de ningún profesional en el terreno que hay informado de que estén subido de una manera “considerable o cuantitativamente importante” el número de gastroenteritis o el número de pacientes que con determinados síntomas infecciosos. Aunque, reconoce que hay que “estar alerta y actuar nada más se presenten los primeros síntomas para poder detectar al microorganismo y poder tratar adecuadamente a la población”. Por tanto, recomendó a vecinos y voluntarios que si presentan fiebre persistente, vómitos intensos, diarrea, dificultad para respirar, dolor abdominal fuerte, coloración amarillenta en piel y mucosas, heridas infectadas o deshidratación busquen atención sanitaria para hacer un diagnóstico precoz y tratar posibles infecciones.

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