Los terribles testimonios de las extrabajadoras de Julio Iglesias: “Teníamos prohibido hablar de lo que pasara allá”
"TOCAMIENTOS E INSULTOS"
Dos antiguas empleadas de las mansiones de Julio Iglesias en el Caribe han relatado el clima de constante control y acoso que sufrieron por parte del cantante, con testimonios que revelan agresiones sexuales, maltrato físico y humillaciones, tal y como recogió la investigación realizada por elDiario.es en colaboración con Univisión Noticias
Dos de las exempleadas en las mansiones del Caribe de Julio Iglesias relataron las agresiones y el control al que fueron sometidas por parte del cantante español. Una de estas ellas sostuvo incluso haber sido presionada para mantener encuentros sexuales con el artista, y habló de penetraciones, bofetadas y vejaciones físicas y verbales. Estos hechos, según dos de las entrevistadas, ocurrieron cuando la más joven de ellas tenía 22 años.
Una empleada del hogar y una fiosioterapeuta, Rebeca y Laura respectivamente, nombres ficticios de las antiguas trabajadoras de Julio Iglesias, relataron a elDiario.es y Univisión Noticias las situaciones vividas en 2021 en un ambiente de control, acoso y terror en sus mansiones de República Dominicana y Bahamas de Julio Iglesias.
Me sentía como un objeto, como una esclava
En este sentido Rebeca afirmó que el artista, que entonces tenía 77 años, la “usaba casi todas las noches”, cuando la mandaba llamar a su habitación muchas veces al acabar la jornada laboral. Allí, según relató, la penetraba con los dedos anal y vaginalmente sin que ella diera su consentimiento. “Me sentía como un objeto, como una esclava”, confesó, “a esa casa hay que llamarla la casita del terror porque es un drama, una cosa horrible”.
Según la antigua empleada del hogar, Julio Iglesias "siempre archivaba los chats u ocultaba las fotos", ya que tenían "prohibido tirar fotos en la villa". Cuando comenzaban a trabajar para él, solía hacerles preguntas como “¿te gustan las mujeres?”, “¿te gustan los tríos?”, “¿te has operado los pechos?”. Además “él trataba de decirme que yo no tenía derecho, por nada del mundo, a decirle que no, a rechazarlo”, destacó.
Tanto Iglesias como una encargada sometían a Rebeca a jornadas de hasta 16 horas que terminaban a menudo en la habitación del cantante. “Me cogía muy duro la vulva y me dolía mucho. [...] Le decía ‘me molesta, no quiero’, pero él seguía igual”, explicó. “A veces también tenía que fingir porque le decía que no y él no escuchaba”, señaló. En una ocasión, a pesar de su negativa, Rebeca afirmó que, en la casa de Bahamas, él la penetró analmente con los dedos y sintió “mucho dolor”; “más de cinco veces le dije que no”, reiteró, pero él siguió igualmente.
Estábamos en la playa y él se acercaba y me tocaba los pezones
Caí en una depresión muy fuerte y me di cuenta de que no quería estar ahí
Por otra parte, la fisioterapeuta, Laura, denunció que lo que parecía "una casa de ensueño" pronto se volvió un lugar de “peleas” casi diarias y de “enojos” ya que "Julio es una persona muy controladora". Además, los tocamientos y las humillaciones eran constantes. “Estábamos en la playa y él se acercaba y me tocaba los pezones”, afirmó, “no es solamente que te toque, es que te lastima… Me apretó durísimo”.
“Pensaba: cómo es posible que viva en este paraíso y que lo único que quiera es estar encerrada en este cuarto”, confesó la fiosterapeuta. “Caí en una depresión muy fuerte y me di cuenta de que no quería estar ahí”, concluyó.
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