OBITUARIO
O galeguismo de Pepe Cotarelo
OBITUARIO
Nacido en Mariana, Cuenca, el 24 de diciembre de 1936, _Decía que había nacido el mismo día que Cristo y Ava Gardner, una broma que resumía bien su mezcla de mito y picardía._. Raúl del Pozo siempre reivindicó sus orígenes humildes y rurales como la raíz de su mirada literaria. Inició su carrera en el Diario de Cuenca y se forjó profesionalmente en el diario Pueblo, donde vivió los años más intensos del periodismo de la Transición.
Trabajó también en Mundo Obrero, Interviú y, desde hace décadas, en El Mundo, donde firmaba la columna El ruido de la calle, una referencia del columnismo político español.
Con una visión completa de la realidad con todas sus aristas, fue corresponsal en Moscú, Londres, Lisboa y Buenos Aires, y ejerció como reportero, cronista parlamentario y analista político.
Recibió premios como el Pedro Rodríguez, el González-Ruano y el Mariano de Cavia, que consagraron su estilo inconfundible: irónico, tierno, callejero y profundamente literario. Su obra y su figura fueron consideradas un referente del columnismo político español, un “maestro de periodistas” y un cronista de la Transición.
Muchos colegas lo describieron como un hombre generoso, lúcido y bohemio, amante de la noche, el juego, las mujeres y el whisky, pero sobre todo de la escritura, su verdadera forma de vida.
Raúl del Pozo tenía la capacidad de transformar la actualidad en un relato interesante en el que combinaba la épica y la calle, la memoria y el humor. Una fórmula que llegaba a sus lectores.
Una despedida que se suma en pocos días a la de otro gran nombre del periodismo, Fernando Ónega, una semana negra para el periodismo español.Su última columna se publicó el 1 de enero de 2026. Con ella se cerró, sin saberlo, una de las trayectorias más influyentes del periodismo español contemporáneo.
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