Un empresario gallego reparte 4 millones entre sus empleados tras vender la compañía
SIN DISTINCIONES
Pedro Pestana comparte parte del dinero de la operación con toda la plantilla, incluidos los trabajadores recién incorporados, sin exigir una antigüedad mínima
El fundador de la tecnológica viguesa Marosa, Pedro Pestana, ha repartido cuatro millones de euros entre los 120 trabajadores de la compañía tras su venta a Wolters Kluwer en agosto de 2026. El gesto ha beneficiado a toda la plantilla, incluidos los empleados que acaban de incorporarse, sin establecer una antigüedad mínima para participar en el reparto.
La decisión supone compartir parte del resultado económico de una operación millonaria con las personas que forman parte de la empresa. Pestana justifica esta iniciativa como una manera de reconocer la contribución de sus trabajadores al desarrollo de la compañía. "Compartir el resultado de la venta es una forma de reconocer esa aportación", explica el fundador.
El anuncio se realizó durante una reunión con el equipo, en la que los empleados fueron llamados por orden de antigüedad. Sin embargo, el reparto no se limitó a quienes llevaban más tiempo en la firma, sino que alcanzó a los 120 integrantes de la plantilla, incluidos los recién llegados.
Una empresa nacida en Vigo en 2016
Marosa fue fundada en Vigo en 2016 y está especializada en el desarrollo de tecnología para automatizar la gestión del IVA y otras obligaciones fiscales de empresas internacionales. Durante su trayectoria, la compañía se ha centrado en ofrecer soluciones que permiten a las organizaciones simplificar procesos tributarios y gestionar sus obligaciones en distintos mercados.
La venta a Wolters Kluwer, formalizada en agosto de 2026, marca una nueva etapa para la empresa viguesa y ha permitido a su fundador compartir parte del valor generado durante el crecimiento del negocio con quienes han formado parte del proyecto.
Un gesto poco habitual tras la venta de una empresa
El reparto de cuatro millones de euros entre los trabajadores destaca por incluir a toda la plantilla, sin distinguir entre empleados veteranos y recién incorporados. En muchas operaciones empresariales, el beneficio económico de una venta recae principalmente en los propietarios y accionistas, por lo que compartir una parte con los trabajadores constituye una iniciativa poco habitual.
Pestana espera que esta decisión pueda servir de inspiración para otros empresarios que se planteen distribuir entre sus equipos una parte de los beneficios obtenidos al vender sus compañías. La iniciativa pone el foco en el papel de los trabajadores en la creación de valor empresarial y en la posibilidad de que participen también en los resultados económicos derivados de una operación de este tipo.
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