La soledad no deseada afecta más a jóvenes que a mayores

35,5% SIN HABILIDADES

El grupo entre 18 y 34 años es el más vulnerable con un 35,5% de mozos sin habilidades sociales

Dos jóvenes consultan sus teléfonos móviles.
Dos jóvenes consultan sus teléfonos móviles.

Frente la creencia popular de que la soledad es un mal exclusivo de la vejez, los datos aportados por el último “Barómetro de la soledad no deseada en Galicia” revelan una realidad diferente y más compleja. La soledad no deseada está especialmente extendida entre los jóvenes (de 18 a 34 años), colectivo poblacional en el que la prevalencia alcanza un 35,5%, una cifra significativamente superior a la de otros grupos de edad.

De hecho, la segunda franja más afectada, la que engobla a los mayores de 55 años, también presenta una alta incidencia, aunque seis puntos por debajo de la de los mozos, al contabilizar un 19,9% de personas afectadas. Este grupo sí se corresponde, en gran medida, con la imagen arquetípica del mayor que vive solo.

Entonces, ¿cuál es la principal explicación de que esta “pandemia silenciosa”, en palabras del presidente de la Xunta, afecte fundamentalmente a los jóvenes? La respuesta del Barómetro no deja lugar a la duda: “El porcentaje de personas que sufren soledad es mucho más elevado entre quienes se comunican principalmente a través de medios digitales”. Es decir, aunque las redes sociales prometen conexión, en realidad fomentan el aislamiento. Los jóvenes están más solos que nunca, con habilidades sociales deterioradas y dificultades para establecer vínculos reales cara a cara.

El estudio señala que una de cada cinco personas sufre soledad no deseada en Galicia (19,8%), datos similares a la media nacional (20%). La soledad no deseada es similar entre gallegas y gallegos: un 20% de las mujeres frente a un 19,7% de los hombres. Las personas de municipios de más de 50.000 habitantes muestran en Galicia una soledad mayor que la población rural (28,2% frente al 18,8%). El 51% de la población con origen extranjero sufre soledad no deseada en Galicia, siendo más intensa la relación de la soledad con el origen que en la media nacional.

El pasado mes de mayo, el presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, informó de que el Gobierno gallego reforzará la Estrategia contra la soledad no deseada con nuevas medidas como la “creación de redes de apoyo local” o un servicio multicanal de atención específica para las personas en esta situación. El objetivo es hacer frente a “uno de los desafíos sociales de nuestro tiempo” que está ligado al incremento de la esperanza de vida. Es decir, se centra sobre todo en las personas mayores.

El Ejecutivo autonómico aprobó entonces su Estrategia y su plan de acción, que incluye medidas ya en marcha y otras novedosas, con un presupuesto de “más de 145 millones de euros”. El documento fija, fundamentalmente, cuatro ejes de actuación: “la detección, la sensibilización, la prevención y la intervención”.

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