Fachadas verdes y sostenibles

La “verdificación” de la arquitectura moderna es una apuesta medioambiental por integrar los espacios urbanísticos de una manera tanto estética como utilitaria

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DURANTE LOS últimos años se han instaurado ramas de la arquitectura dedicadas a realizar fachadas verdes. Esto, además de ser un elemento estético, esta demostrado que tiene diversos usos. Sumado a los propios beneficios de cualquier especie vegetativa, como son un aspecto verde, más alegre, una producción de oxígeno mayor, acompañado de una limpieza del aire. Pero al usarlo como un elemento más de la fachada, obtiene más beneficios.

Un jardín vertical ofrece numerosos beneficios a nivel económico, ecológico y social. Una fachada vegetal ayuda a purificar el aire, reducir la temperatura ambiente, regular la temperatura y promueve la biodiversidad en la ciudad. Los muros verdes forman parte de la construcción bioclimática, es más, la gente es más feliz en un entorno verde que en un entorno gris.

Cuando un edificio está forrado por una fachada verde, esta regula de manera natural la temperatura interior. Las plantas absorben la luz solar, el 50 % se absorbe y reflejan el 30 %; esto ayuda a crear un clima más frío y agradable. En ambientes interiores esto significa que se requiere un 33 % menos de aire acondicionado, que a su vez significa un ahorro de energía. Una fachada vegetal también tiene una influencia positiva sobre el efecto de isla de calor en la ciudad. En general, esto significa una reducción de 3°C de la temperatura de la ciudad.

Una fachada vegetal actúa también como una barrera de sonido

Una fachada vegetal, actúa también como una barrera de sonido en su edificio. Absorbe un 41 % más de ruido que una fachada tradicional y esto significa un entorno mucho más tranquilo, tanto dentro como fuera de su edificio. Esto se traduce en una reducción de 8dB, lo que significa que el ruido ambiental se reduce a la mitad.

Las plantas contienen de forma natural una gran cantidad de humedad. Con un muro vegetal se crea una capa natural resistente al fuego, en su casa o en un edificio de oficinas. Además de ofrecer otras protecciones contra las inclemencias del entorno, como las fluctuaciones de sol, lluvia, viento y temperatura, alargando la vida útil de la fachada y reduciendo costes de mantenimiento.

Un muro vegetal absorbe el agua de lluvia a través de las plantas y su sustrato, actuando como una reserva de agua. Esto retarda la descarga de la lluvia al sistema de alcantarillado, purifica el agua de lluvia y también se evapora a través de las hojas de las plantas. Así que, todo esto, ayuda a estabilizar el nivel de las aguas subterráneas, reduce la carga máxima en el sistema de aguas residuales y disminuye el riesgo de inundaciones.

Las plantas en los edificios regulan la temperatura del inmueble

A continuación, hablaremos de algunas de las especies que mejor se adaptan a formar parte de fachadas verdes de las edificaciones. Comenzando por la cinta, mala madre, araña o lazo de amor, es una especie fanerógama de la familia Agavaceae, procedente de Sudáfrica. Soporta has los -2ºC, debe situarse en una orientación en la que no reciba luz directa o podría quemarse. Esta especie aguanta la escasez de agua ya que la almacena en su grueso sistema radicular, por lo que resistirían un corte de agua en un jardín vertical varios días. Sin embargo, en verano se debe aumentar la periodicidad de riego.

La Nephrolepis cordifolia, recibe como nombre común de cola de quetzal o helecho serrucho, es una especie de pteridofita de la familia Nephrolepidaceae. Proviene de climas tropicales, zonas húmedas y cálidas. Esta especie suele producir unos bulbos con sustancias de reserva, una característica curiosa entre los helechos. Requiere de podas de “vaciado” de las hojas más viejas, de forma que siempre siga emitiendo frondas nuevas y lo mantengamos rejuvenecido.

Variedades prácticas

Existen muchas más especies como la Bergenia cordifolia, el Ficus repens, el Platycerium bifurcatum, la Ajuga reptans, etc… Pero de todas ellas el helecho serrucho y la cinta suelen ser las más utilizadas a la hora de este tipo de construcciones. Añadir a esto, que es importante tener en cuenta la orientación de la fachada y el clima local a la hora de hacer una selección.

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