El gallego Rodrigo Paz Pereira lidera la primera vuelta de las elecciones en Bolivia y pide una “victoria contundente” en octubre

ELECCIONES PRESIDENCIALES

Hijo del expresidente boliviano Jaime Paz Zamora (1989-1993) y de la compostelana Carmen Pereira, Paz Pereira nació en Santiago de Compostela en 1967, durante el exilio de sus padres.

El candidato conservador gallego, Rodrigo Paz Pereira
El candidato conservador gallego, Rodrigo Paz Pereira | X (@Rodrigo_PazP )

El gallego, Rodrigo Paz Pereira, candidato del Partido Demócrata Cristiano (PDC), se convirtió en la gran sorpresa de las elecciones presidenciales de Bolivia al imponerse en la primera vuelta con un 32,2 % de los votos, frente al 26,8 % del expresidente Jorge “Tuto” Quiroga. Ambos disputarán la presidencia en una segunda vuelta el próximo 19 de octubre, en medio de la crisis económica y la agitación social que atraviesa el país.

Nacido en Santiago de Compostela en 1967 durante el exilio de sus padres, Paz es hijo del expresidente boliviano Jaime Paz Zamora (1989-1993) y de la gallega Carmen Pereira. Su historia personal está marcada por la adversidad: su madre sobrevivió a un inexplicable accidente automovilístico en Bogotá, mientras que su padre fue el único sobreviviente de un catastrófico accidente aéreo en 1980, un atentado que se atribuye a la dictadura de Luis García Meza. Aunque salvó la vida, Jaime Paz surió graves quemaduras en el cuerpo y el rostro.

Economista de profesión, Rodrigo Paz cuenta con una amplia trayectoria política: fue diputado, concejal, alcalde de Tarija (2015-2020) y actualmente es senador por Comunidad Ciudadana (CC)Tras imponerse en los comicios presidenciales, celebrados el pasado domingo, el candidato conservador llamó a sus seguidores a movilizarse para lograr una “victoria contundente” en la segunda vuelta. En un acto público pidió a sus seguidores “hablar con los vecinos y sumar apoyos” porque, aseguró, su proyecto es “de todos y para todos” y debe incluir a las mayorías para “gobernar con fuerza”.

El ascenso de Paz resulta especialmente llamativo porque las encuestas nos pronosticaban su victoria. Ahora tendrá que medirse a Quiroga, presidente interino entre 2001 y 2002, que tratará de aprovechar su experiencia frente al aire de cambio que representa Paz para un país, a cuyas elecciones concurrieron ocho partidos en un momento de gran incertidumbre económica y desconfianza de la ciudadanía en la las instituciones.

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