Japón ejecuta al autor del incendio de un local de "pachinko" que mató a cinco personas

PRIMERA EJECUCIÓN DEL AÑO

Sunao Takami, de 58 años, fue condenado a muerte por provocar en 2009 un incendio en Osaka que también dejó diez heridos

La primera ministra japonesa, Sanae Takaichi, en una imagen de archivo.
La primera ministra japonesa, Sanae Takaichi, en una imagen de archivo. | Europa Press

Japón ha ejecutado este viernes a Sunao Takami, condenado a muerte por provocar en 2009 un incendio en una sala de máquinas recreativas "pachinko" de Osaka que causó cinco muertos y diez heridos, según informó el ministro de Justicia nipón, Hiroshi Hiraguchi.

Takami, de 58 años, roció con gasolina el interior del establecimiento, que se encontraba abarrotado, y posteriormente prendió fuego. Entre las víctimas mortales se encontraban cuatro clientes y un empleado. Algunos de los supervivientes sufrieron además discapacidades permanentes.

El ministro de Justicia calificó el suceso de “extremadamente brutal” y destacó que las llamas y el humo atraparon a numerosos clientes y trabajadores del establecimiento. La ejecución se llevó a cabo mediante ahorcamiento en Osaka.

Primera ejecución desde junio de 2025

La ejecución de Takami es la primera que se lleva a cabo en Japón desde junio de 2025 y también la primera desde la llegada al poder de la primera ministra, Sanae Takaichi.

Durante el proceso judicial, la defensa argumentó que la responsabilidad del condenado estaba limitada por los delirios que padecía. Sin embargo, los tribunales determinaron que era plenamente responsable de sus actos y rechazaron también el recurso que cuestionaba la constitucionalidad del ahorcamiento como método de ejecución.

Según explicó Hiraguchi, el Tribunal Supremo japonés considera que no existen motivos para considerar este método especialmente cruel desde el punto de vista humanitario frente a otros sistemas.

Un centenar de personas en el corredor de la muerte

El ministro de Justicia señaló que actualmente hay alrededor de 100 personas condenadas a muerte en Japón. El país mantiene la pena capital y es, junto a Estados Unidos, uno de los únicos países democráticos e industrializados que continúa aplicándola.

La pena de muerte japonesa es objeto de críticas por parte de organizaciones como Amnistía Internacional y Human Rights Watch, especialmente por el uso de la horca y por la práctica de comunicar a los condenados la fecha de su ejecución con apenas unas horas de antelación.

En el caso de Takami, las autoridades le comunicaron la mañana de este viernes que iba a ser ejecutado ese mismo día.

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