EL SECRETO DE UNOS CALLOS
O Meu, el bar de O Carballiño que convirtió los callos en su receta estrella
VIAJA TODOS LOS VERANOS
María Magdalena González, a quien todos llaman Mai, es mexicana de nacimiento pero con raíces en O Carballiño y O Ribeiro, a los que lleva en su corazón. Cada verano regresa a la villa del Arenteiro, de la que guarda innumerables recuerdos.
Pregunta. ¿Cual es su vínculo con Carballiño?
Respuesta. Aunque nací en México, mis raíces están aquí. Mi padre es de Boborás y mi madre de Avión. Se conocieron y formaron su familia en México, pero cada verano nos traían a Galicia. Primero íbamos a Becoña, en Boborás, y con el tiempo empezamos a pasar más tiempo en O Carballiño.
P. ¿Que recuerdos guarda de los veranos de su infancia?
R. De pequeña no entendía por qué mis amigas iban a Disney y yo venía a España, pero aquí vivía algo mucho más especial. Nos juntábamos cerca de 40 niños, éramos como una “minifamilia”. Además, la gente mayor era muy cariñosa. Te querían dar la merienda en cada casa, en México era impensable meterse en casa de un desconocido.
P. ¿Y de adolescencia?
R. A partir de los 13 años nos quedábamos más en Carballiño. Recuerdo la cafetería La Cibeles, donde nos aceptaron muy bien y formamos otra pequeña familia. Jugábamos a las cartas, al futbolín o al billar. También ibamos mucho al Karisma, que era donde se juntaban los mexicanos. Aquí viví los mejores veranos de mi vida, era divertidísimo. Había muchos pubs y discotecas y todos nos conocíamos. Si alguien tenía un problema, siempre encontraba ayuda. Había una hermandad que yo extraño hoy día.
P. ¿Mantiene el contacto con la gente de entonces?
R. Sí. Quizá no hablamos tanto como antes, pero sé que están ahí. Cuando nos vemos se ve el cariño como si no hubiese pasado el tiempo y con algunos mantengo una relación muy cercana.
P. ¿Que es lo que más le gusta?
R. Vengo todos los veranos y disfruto del paseo del Arenteiro, la piscifactoría, Pena dos Namorados, de la tranquilidad. Para mí es volver a mis orígenes. Y me encanta toda la comida de aquí. Lo que más echo de menos en México, y no te vayas a reir, son las judías. También los pimientos, el queso del país y el bacalao. Y me encanta la Fiesta del Pulpo.
P. ¿Cual es su rincón favorito?
R. Siempre entro en Carballiño por el puente del Arenteiro, en la zona del Balneario. Es una tradición: doy las gracias y digo “Hola, Carba, llegó tu hija favorita”. Y mi abuelo materno es de San Cibrán de Las, también me encanta el castro.
P. ¿Como ve hoy Carballiño?
R. Me entristece ver tantos comercios cerrados por las jubilaciones. Tengo la sensación de que el pueblo se va apagando. Ojalá quienes puedan invertir aquí ayuden a darle un nuevo impulso.
Contenido patrocinado
También te puede interesar
EL SECRETO DE UNOS CALLOS
O Meu, el bar de O Carballiño que convirtió los callos en su receta estrella
+DEPORTE LA REGIÓN
Las bicicletas toman las calles de O Carballiño por el Día da Bici
Lo último
ENCUENTROS EN LA DIÁSPORA
¡Adentro! reúne a mayores hispanohablantes en Alemania para formarse como animadores socioculturales
PODCAST Y VÍDEO
El primer café | Miércoles, 7 de octubre
INFRAESTRUCTURAS PENDIENTES
Así se encuentran los principales proyectos pendientes del Estado en Ourense