El acuerdo de Medicina avanza por buen camino

DESCENTRALIZACIÓN

La reunión prevista para ayer se tuvo que posponer al lunes por motivos de agenda de varios de los miembros.

Los rectores gallegos, con los conselleiros de Sanidad y Educación.
Los rectores gallegos, con los conselleiros de Sanidad y Educación.

Una semana después del anuncio del preacuerdo para la descentralización del grado de Medicina, los tres rectores esperaban tener ayer un texto finalizado y rubricado por todos los miembros del grupo de trabajo que preside el rector vigués, Manuel Reigosa. Pero la reunión prevista para ayer se tuvo que posponer al lunes por motivos de agenda de varios de los miembros.

Reigosa decía sentirse el pasado jueves 6 “muy optimista” con la posibilidad de que el acuerdo fructifique, aunque todavía quedan varios cabos que atar durante el que será el último encuentro del grupo de trabajo, concretamente los más complejos, como son el reparto de plazas y la asignación de los hospitales, de acuerdo con fuentes consultadas de la UDC.

No se teme un posible rechazo final del acuerdo, pero según estas mismas fuentes todavía hay algunas áreas –aquellas en las que los desencuentros eran mayores y las posturas de partida, más alejadas– que todavía penden de un análisis más preciso “para poder plasmar sobre el papel un texto que acabe contentando a todos los que están representados en el grupo de trabajo”. En esencia, se tratará de concretar todos los puntos del acuerdo lo máximo posible para evitar una situación como la de 2015, sobre todo porque en este caso tanto la UVigo como la UDC tienen cláusulas de salida en caso de incumplimiento y ya se encuentran trabajando, a modo de contingencia, en sus respectivas memorias de verificación del grado por si en algún momento tienen que activar dichas cláusulas.

Uno de los asuntos más delicados es el reparto de las plazas. Los tres rectores acordaron que las nuevas plazas que se creen para las unidades docentes de Vigo y A Coruña se repartirían equitativamente (50%-50%) entre la USC y la universidad correspondiente, pero todavía queda por cerrar cómo será el reparto del total de las plazas, una cuestión de vital importancia tanto para la institución santiaguesa, que no quiere perder comba ante sus homólogas, como para UVigo y UDC, que quieren que sus docentes participen de forma igualitaria en esta nueva etapa. Además, también tendrán que resolver satisfactoriamente la adscripción de los hospitales a las universidades, aunque el rector coruñés, Ricardo Cao, había avanzado la disposición de la Xunta a mantener la fórmula de que cada hospital trabaje con la universidad más cercana.

Precisamente ayer, el conselleiro de Sanidad Antonio Gómez Caamaño reiteró su “optimismo” por la descentralización del grado y descartó posibles “tensiones” que hayan obstaculizado el acuerdo, que se rubricará si todo va bien el próximo lunes en la reunión que se celebrará en Vigo.

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