La ciudad de Ourense sufre una mala calidad del aire crónica

NIVELES HASTA 5 VECES PEORES

En los últimos días, se han detectado niveles de partículas cinco veces mayores de lo recomendado en la ciudad de Ourense

Panorámica de Ourense
Panorámica de Ourense | José Paz

El aire de la ciudad de Ourense, bajo el foco por su mala calidad. Los datos de la estación urbana de Gómez Franqueira muestran concentraciones de PM2.5 (partículas de menos de 2,5 micras) que se mueven habitualmente entre los 15 y los 25 microgramos por metro cúbico. Estas son las más peligrosas, ya que penetran profundamente en los pulmones e incluso pueden pasar al torrente sanguíneo. La OMS fija en 5 microgramos por metro cúbico el valor recomendado, lo que sitúa a la ciudad muy por encima de los niveles considerados seguros.

Junto a ellas aparecen las PM10, partículas de mayor tamaño (hasta 10 micras), que aunque menos penetrantes también son respirables y afectan a las vías respiratorias superiores. Ayer, las PM2.5 se mantienen estables en valores elevados durante todo el día, lo que apunta a una escasa ventilación atmosférica. Las PM10 presentan repuntes puntuales asociados a la acumulación de polvo y otras partículas en suspensión. Por su parte, el dióxido de nitrógeno registra picos en las primeras horas, vinculados al tráfico, mientras que el ozono aumenta a lo largo del día por efecto de la radiación solar.

La comparación con otras ciudades gallegas refuerza el carácter diferencial de Ourense. En Vigo o A Coruña, los niveles de partículas son más bajos y descienden con rapidez tras los picos, gracias a una mayor ventilación. Santiago, Lugo o Ferrol presentan episodios puntuales, pero sin la continuidad que se observa en la capital provincial

Para Susana Bayo, física especializada en atmósfera y medio ambiente, la diferencia radica en la capacidad de dispersión. “El problema que tiene Ourense es su orografía, al estar encajada entre valles se acumulan. Esto unido a las altas presiones de los últimos días, favorece que se presenten las partículas en el aire”.

Los datos registrados durante la última semana consolidan esta tendencia. Lejos de registrar episodios extremos, Ourense mantiene valores moderados pero constantes, lo que apunta a un problema estructural que va más allá de episodios puntuales. El aire no se renueva con facilidad y las partículas permanecen en suspensión durante días.

Contenido patrocinado

stats