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Ourense, la ciudad de las vallas infinitas
REVELACIÓN DE SECRETOS
Enrique F.V., de 50 años, admitió este marte sen el Penal 2 que accedió a los chats del WhatsApp de su expareja y que incluso llegó a exportar algunos. Todo ello, sin su consentimiento. El acusado admitió un delito de descubrimiento y revelación de secretos y fue condenado a un año y un día de prisión, además de una multa de 12 meses a razón de tres euros al día. La acusación particular incluía un delito leve de coacciones, pero finalmente lo retiró. La jueza le ofreció la opción de fraccionar el pago de la multa por lo que abonará 50 euros al mes.
El encausado había tenido una relación con la denunciante a comienzos de 2022 y concluyó en marzo de ese año. La expareja perdió el teléfono en su zona de trabajo, en Castro Caldelas, y el acusado se ofreció a buscarlo. Enrique lo encontró, pero lejos de entregarlo de inmediato a su dueña consultó los chats de WhatsApp e incluso exportó alguno, con la intención de descubrir su intimidad y controlar con quién se relacionaba. Un día después de la pérdida del teléfono se lo reintegró junto a una carta manuscrita en la que recriminaba su comportamiento en la relación a la vista del contenido de los wasaps.
El acuerdo entre el letrado de la defensa, la fiscal y la acusación particular hizo posible una rebaja de la pena inicialmente prevista de dos años de cárcel. El año de prisión de la condena quedará suspendido si no delinque de nuevo en el plazo de dos años, tal como la informó la jueza que validó la sentencia de conformidad.
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