Galería | Cuando el arte no tiene tamaño
UNA VIDA DE COLECCIÓN (X)
Manuel Outumuro, ourensano de La Merca, es diseñador grafico de formación y fotógrafo de profesión. El coleccionismo también ha jugado un papel importante en su vida a través de las pinturas de pequeño formato
“Lo que se demuestra en esta colección es que el arte no tiene tamaño”, resalta el fotógrafo Manuel Outumuro, coleccionista de pinturas de pequeño formato (desde la de 8 por 5 centímetros, hasta la de 33 por 25, la mas pequeña y la mas grande).
Están pintadas sobre telas encoladas, tablas o cartón y cuando están enmarcadas, muy pocas lo están, el coleccionista les quita el marco para que no coma protagonismo a la pintura. “Unas son obra de aficionados, algunas de profesionales y muchas supongo que se trata de ejercicios de estudiantes de escuelas de arte”, explica Outumuro. Las hay con fecha y todas fueron pintadas en el siglo XX. Muy pocas llevan firma y abundan, sobre todo, los óleos, aunque también hay acuarelas.
Los motivos son muy variados; paisajes rurales, urbanos, retratos, ciudades reconocidas, bodegones variados, con abundancia de los de frutas.
“Aunque algunas fueron regalos de amigos, la mayória están compradas en mercadillos de antigüedades de varias partes del mundo”. Pocas en anticuarios en donde no abundan por considerarlas de escaso interés comercial. “La más cara no rebasó los 300 euros y fue adquirida en una tienda de Praga”, explica Outumuro.
Aunque en algún tiempo algunas estuvieron colgadas en las paredes de una casa de campo, hoy la mayoría reposan guardadas en cajas y solo un grupo de quince forman parte del cabecero del dormitorio de invitados de la casa del coleccionista en Barcelona.
Outumuro no sabe cuando adquirió su primera pieza, no tiene muy claro porque eligió este tema y tampoco sabe cuál será el futuro de su colección, echando en falta, como muchos coleccionistas, la existencia de un Museo del Coleccionismo en el que depositarlas.
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