A juicio un conductor ebrio por un atropello mortal con fuga en Xinzo

SEXTUPLICABA LO PERMITIDO

Los hechos sucedieron pasadas las diez y media de la noche del 11 de agosto de 2021 por la N-525 a su paso por Xinzo. José Francisco “se encontraba bajo la influencia de una intoxicación etílica que le impedía la conducción con seguridad”

El lugar en el que se produjo el accidente, en el punto kilométrico 199,300 de la N-525.
El lugar en el que se produjo el accidente, en el punto kilométrico 199,300 de la N-525.

José Francisco S.D. será juzgado este lunes en el Penal 2 por el atropello mortal a un camionero que conversaba con un compañero en un arcén de la N-525 a su paso por Xinzo. El inculpado se dio a la fuga y al ser localizado en su casa arrojó una tasa de alcohol elevadísima: 1,67 miligramos de alcohol por litro de aire espirado, es decir, sextuplicaba lo permitido (0,25 mg/litro de alcohol).

Será juzgado por homicidio por imprudencia grave en concurso ideal con otro de seguridad vial así como abandono del lugar del accidente. La Fiscalía reclama cinco años y medio de cárcel y la acusación particular que representa al fallecido, ocho, ya que añade la omisión del deber de socorro.

Los hechos sucedieron pasadas las diez y media de la noche del 11 de agosto de 2021 por la N-525 a su paso por Xinzo. Según las acusaciones, José Francisco “se encontraba bajo la influencia de una intoxicación etílica que le impedía la conducción con seguridad”. En el punto kilométrico 199,300 se salió de la calzada por el margen derecho e invadió el arcén donde se hallaba la víctima, José Valcarce (46 años). Tenía un hijo -ahora tiene 17 años- y en ese momento vivía con sus padres, que tienen una discapacidad del 33%.

Antecedentes penales

El investigado, que cuenta con antecedentes penales por otros delitos viales, mantuvo que creyó que había golpeado la puerta de alguno de los camiones aparcados, por eso continuó su marcha. Admite que se puso nervioso por haber dañado el coche de su padre y por esa razón asegura que bebió, pero ya en casa, unas cuantas copas de güisqui para tranquilizarse. A las 23.33 horas, irrumpió la Guardia Civil en la calle donde vive para identificarlo y realizarle la prueba de alcoholemia.

El etilómetro arrojó 1,67 miligramos de alcohol por litro de aire espirado y las 23,45 horas, en la segunda, 1,66. El Ministerio Público fijó la indemnización en 328.452 euros para los padres, el hermano y el hijo de la víctima.

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