Una ourensana vive una experiencia “de película” en la dana: “En mi vida vi llover así”

RESIDENTE EN VALENCIA

Montse, ourensana con residencia en el municipio valenciano de Miramar, ha vivido una experiencia “de película” desde la noche del domingo con la llegada de la dana Adam a la provincia. Admite que el humor la ayuda a transitar situaciones como esta.

Un hombre cruza con un perro una zona inundada en Guardamar de la Safor, cerca de Miramar (Valencia).
Un hombre cruza con un perro una zona inundada en Guardamar de la Safor, cerca de Miramar (Valencia). | ROBER SOLSONA

Montse Merino ha llevado una vida intinerante entre Ourense y Valencia debido a su trabajo como terapeuta musical. No obstante, fijó en 2022 su residencia en Valencia y ha experimentado los terribles eventos climatológicos que han asolado a la provincia desde entonces.

“Durante la dana del 29 de octubre de 2024 estaba viviendo en Oliva, pero entonces todo se centró más en la zona de de Valencia y alrededores. El año pasado se produjo otra dana el 29 de septiembre de 2025 que fue más suave”, relata. Sin embargo, asegura que nunca ha vivido nada como lo acontecido en la madrugada de este lunes.

El patio de Montse en Miramar, a la altura de la calle y completamente anegado, a la izquierda, y la ourensana Montse Merino, a la derecha.
El patio de Montse en Miramar, a la altura de la calle y completamente anegado, a la izquierda, y la ourensana Montse Merino, a la derecha.

Montse reside actualmente cerca de la playa de Miramar, en el municipio homónimo. Con la llegada de la dana Adam, las precipitaciones torrenciales provocaron que el agua alcanzara la entrada de su vivienda. La crecida inundó el patio exterior e ingresó en pequeña cantidad en el bajo de su dúplex. A pesar de lo dramático de la siuación, narra su experiencia con un humor que la caracteriza y la ayuda a enfrentar el miedo.

“Todo comenzó hacia las diez de la noche de este domingo, pero me fui a dormir porque por suerte duermo muy bien y pensé que si llovía fuerte ya me enteraría”, dice entre risas. “Fue hacia las 5:00 de la mañana cuando sentí como si hubiera olas en el aire que estuviesen golpeando mis ventanas. En mi vida vi llover así. Hubo un momento hacia las 7:30 de la mañana en que era tal cantidad de agua y un viento que parecía el fin del mundo. Mis amigos me decían: ‘Tú sabes nadar bien, ¿no?”, bromea.

A pesar de haber visto cómo su coche quedaba inundado, la situación dio un giro dramático cuando el nivel del agua llegó a la puerta de su bajo, que se encuentra dos escalones por encima de la terraza. Como medida de precaución, trasladó instrumentos de música y objetos de valor sentimental a la planta superior. El problema estaba en su piano, que debía dejar en allí a merced del agua. “Imagínate”, explica frenética, “yo decía: ‘¡Dios, no! ¡Por Dios!’. Agarré la guitarra, que fue más simbólico que nada, y la subí al primero. Creo que subí y bajé 300 veces las escaleras para mover cosas. Bueno, pues justo la situación estaba así la lluvia paró, como en las películas en las que todo termina finalmente bien”.

A pesar de lo vivido, Montse cambia su tono y asegura con seriedad que ha tenido mucha suerte, ya que en la zona más baja de Miramar y en los municipios de Piles y Oliva “ha ocurrido algo catastrófico”, y termina agradeciendo el trabajo de los equipos de emergencia, mencionando la presencia continua de helicópteros, embarcaciones y personal de rescate en su área.

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