OBRAS Y SOCAVONES
Ourense, la ciudad de las vallas infinitas
ÁLBUM DE VERANO
En 1960 Augusto Pacheco, decidió dar unos paseos por la ciudad y capturar imágenes. Eso no era nada nuevo en él, sabéis que su archivo es el más interesante de los que tenemos en la ciudad, en cuanto a lugares, ya que si hablamos de actos sociales...
Una de sus primeras paradas, fue en la Avenida de Marín, para captar el desarrollo que había tenido la calle Curros Enríquez, y dejar constancia de cómo era en aquel momento para enfrentarla a los cambios que se avecinaban. Ya habréis echado en falta el Instituto a la derecha, y todas las edificaciones, torres incluidas que se estaban gestando. A la izquierda aún se podía ver uno de los almacenes de la maderera que acompañaba al que Secundino Couto Solla había tenido para materiales de construcción.
Pero no es nada de eso lo que más llama la atención, ni siquiera ver la relajación de los viandantes en la zona del “puente de hierro”, parejas paseando fuera de la acera, otro “estacionado” en el medio y medio de la vía..... No, lo que resulta chocante es la arboleda del fondo, la que por mis datos era considerada un auténtico peligro para los automóviles. Y cierto es que fueron muchos los accidentes que hubo. Pero quizás los culpables no fueran los árboles, si no los conductores, ¡Pero bueno! Al final desaparecieron los árboles, qué le vamos a hacer...
Contenido patrocinado
También te puede interesar
Lo último
CÚMULO DE LESIONES
Totó, el pulmón del Allariz
LOS LIBROS QUE LEO
"Cartas a un joven poeta" para una búsqueda de la paz interior