OBRAS Y SOCAVONES
Ourense, la ciudad de las vallas infinitas
La industria ourensana se encuentra en movimiento desde comienzos de 2025. Las cuatro áreas dedicadas a la industria que rodean la ciudad o arrancaron el año inmersas en procesos de ampliación, o buscan que durante estos meses empiecen a tramitarse nuevas parcelas que les permitan crecer.
El caso más reciente ha sido el polígono industrial de Pereiro de Aguiar, que la semana pasada recibía luz verde a su Plan Estructurante de Ordenación de Suelo Industrial (PEOSE), donde se recogen las principales actuaciones para que la zona crezca 228.000 metros cuadrados donde instalar nuevas parcelas que, según el presidente provincial Luis Menor, estarían reservadas al 75%. El resultado sería un polígono industrial con más de 800.000 metros cuadrados donde se podría alcanzar el centenar de empresas instaladas.
En lo que respecta al agua, dos son las intervenciones previstas de mayor impacto. Por un lado, la instalación de un nuevo sistema de bombeo desde A Medorra para alimentar un depósito con capacidad de 1.000 metros cúbicos de agua (100.000 litros), y la instalación de una depuradora que llevaría las aguas residuales al punto de vertido de Rego de Pazos.
La segunda área industrial del concello de San Cibrao se ha especializado en la automoción, y el pasado 15 de marzo llegaba la última empresa al polígono: un concesionario de automóviles eléctricos. Alejandro Cruz, presidente de los empresarios del área, calculaba que con esa llegada “estamos prácticamente al 100% de ocupación”. “Hay muchas empresas familiares, y las naves alcanzan los 1.000 metros cuadrados”, explica Alejandro Cruz, quien también adelanta que “estamos trabajando en una ampliación. Lo hablamos con el Concello, y ahora está en sus manos”.
Dicha ampliación estaría relacionada con las obras de la alta velocidad que se ejecutan en el tramo Taboadela-Seixalbo. “Queremos aprovechar las obras de la construcción del túnel”, comenta el presidente de los empresarios, “Adif está ahora usando unos terrenos para el material de obra y maquinaria que querríamos ocupar cuando terminen los trabajos”, concluye Cruz.
El polígono industrial más grande de la provincia por número de trabajadores y empresas está inmersa en el proceso de ampliación. Se hará en los terrenos situados junto a Tecnópole y el resultado serán 38 nuevas parcelas (180.000 metros cuadrados). Si se cumplen los plazos, la agrupación de empresarios espera que estén a la venta a finales de 2025 al tiempo que modernizan las calles del área.
La zona industrial de Seixalbo es la más pequeña de las zonas industriales que rodean a la ciudad, pero acoge dos de las mayores compañías nacionales que fabrican bolsas de plástico y embalaje industrial: Inplanor Bioreciclados de Galicia (Inplanor) y Manufacturas Ibéricas (Maniber), que comparten espacio con compañías de construcción y logísticas, sumando entre todas 600 trabajadores.
El parque ya acogió unas primeras obras de mejora en 2021, cuando Inplanor realizó una renovación de sus instalaciones para incorporar paneles solares de autoconsumo a su factoría, invirtiendo casi 390.000 euros en ese proyecto, que contó con ayuda de los fondos Next Generation. Este mismo año, Inversores Caamaño invirtió otros 1,5 millones para la construcción de una nueva planta en la zona industrial, donde es propietaria de Manufacturas Ibéricas desde 2005.
Según el Estudio Económico del Packaging (Hispack), Ourense es, junto a Murcia, la quinta región de España en volumen de producción bolsas y embalajes plásticos. En este contexto, las compañías ourensanas situadas en Seixalbo se encuentran expectantes ante el cambio de normativa europeo que, a partir de 2030, obliga que los elementos plásticos de los envoltorios sean reciclables. Inplanor tomó medidas en ese sentido hace ya 15 años al ser la primera empresa gallega en empezar a producir bolsas a partir de almidón.
Según el Observatorio de las Ocupaciones elaborado por el Servicio Público de Empleo (SEPE), la industria en la provincia de Ourense cuenta con el 14,56% de las afiliaciones a la seguridad social, y es un sector muy estable, pues el porcentaje se mantiene con pequeñas variaciones desde 2017.
En cuanto al número de trabajadores, se ha mantenido cercano siempre a los 15.500, siendo el peor momento de los últimos años el período 2020-2022. A pesar del impacto de la pandemia, la reducción de trabajadores no fue significativa, pues se bajó de la barrera de las 15.000 afiliaciones, pero no fue un descenso brusco -14.890 en 2020 y 14.724 en 2021-. Ya en 2022 se registran 15.147 afiliados en el sector industrial, y 2023, último año con datos consolidados, contabilizó 15.307 empleados, tercer mejor registro desde 2017.
Esa recuperación del empleo no se está traduciendo, sin embargo, en un mayor número de empresas instaladas en Ourense, puesto que las estadísticas indican que desde 2018, el número de compañías cuya principal actividad fue la industria no ha parado de reducirse en la provincia, que cerró 2024 con 1447 empresas dedicadas al sector, frente a las 1.912 que se contaban seis años atrás. Esto deja un panorama con menos empresas en los polígonos, pero con un mayor número de trabajadores en ellas.
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