Las incineraciones alivian el colapso que sufren los cementerios de Ourense
80% DE OCUPACIÓN
En la provincia de Ourense existen casi un millar de camposantos, pero el 80% están al límite de su capacidad, con localidades como Xinzo y O Barco que mantienen 80 y 90 solicitantes en lista de espera.
La provincia de Ourense es una de las que cuenta con más camposantos de todo el país. La fragmentación poblacional de cada municipio en parroquias y, a su vez, en múltiples aldeas da como resultado un total de 952 cementerios: 936 de ellos en el medio rural y 16 en el municipio de Ourense. Según la Encuesta de Infraestructura y Equipamientos Locales del Ministerio de Política Territorial -que contabiliza los recintos situados en municipios de menos de 50.000 habitantes, con la excepción de Cataluña, Madrid, País Vasco y Navarra-, Ourense ocupa la quinta posición en número de cementerios rurales, solo por detrás de A Coruña (980), Burgos (1.104), Lugo (1.285) y León (1.293).
A pesar de situarse en los primeros puestos por número de recintos destinados al enterramiento, Ourense es también la cuarta provincia con los cementerios más colmados: registra un 80,6% de ocupación frente a la media nacional del 70,4%, y solo la superan provincias de gran peso demográfico como Valencia, Alicante y Santa Cruz de Tenerife.
Se trata de un dato que, a priori, parece paradójico: con tantos camposantos y siendo la 41ª provincia de España en población, debería haber espacio de sobra. Sin embargo, la cifra refleja la realidad del rural ourensano: pequeños núcleos dispersos que disponen de su propia capilla y camposanto en lugar de concentrar los enterramientos en un único cementerio municipal de mayor escala.
De hecho, Ourense lidera con amplia diferencia el porcentaje estatal de recintos con capilla, fruto de esta estructura dispersa: el 91% la tienen (851 de los 936 rurales), frente al 32% del promedio en España. Estos camposantos se encuentran al límite de su capacidad por su reducida superficie y, sobre todo, por el peso demográfico del pasado.
Hoy en día, prácticamente todas las parcelas y panteones pertenecen ya a las familias de cada localidad, por lo que apenas quedan sepulturas disponibles a la venta. Esta situación obliga en muchos casos a acometer ampliaciones o a proyectar nuevos recintos.
Frente a la presión por ampliar los camposantos, las incineraciones han surgido como una medida que evita el colapso de los cementerios provinciales. De hecho esta molidad, supera a los enterramientos en sepulturas según los datos del sector funerario del año 2025. Otro alivio para las necrópolis ourensanas viene de los columbarios, que se han extendido de forma habitual y precisan muchísimo menor espacio para depositar las cenizas de los difuntos.
90 solicitantes en lista de espera para una sepultura en O Barco
En algunas de las villas de la provincia, conseguir una tumba ya se vuelve misión casi imposible. La completa saturación hace que las listas de espera ya se conviertan en inasumibles: en el cementerio municipal de Xinzo de Limia tiene una lista de espera de 80 demandantes de féretro, mientras que en O Barco de Valdeorras la cifra aumenta hasta una lista de 90, con solo cuatro espacios disponibles.
En O Barco, el Concello había anunciado una ampliación del camposanto para sumar dos centenares de nichos. La actuación debería haber comenzado en octubre, pero la burocracia lo impidió. Surgieron problemas al abrir documentación de las empresas que acudieron al concurso en la plataforma de contratación por internet Mercurio, frenando la adjudicación. Ahora, esta depende de que se corrija el fallo ante la posibilidad de que vuelva a tener que iniciarse la licitación. Esta obra sería ya la tercera ampliación del camposanto municipal de O Barco, poniendo de manifiesto la presión constante por nuevos huecos.
Municipios al límite
Más allá de estos casos, hay concellos que se encuentran completamente al límite, especialmente aquellos que cuentan con un sistema más centralizado (menos aldeas con cementerio propio) y, por lo tanto, menos camposantos.
En A Arnoia, el único cementerio que hay se encuentra al 98% de ocupación. Larouco cuenta con tres y está al 98,3% y el más saturado es Beariz, cuyos tres camposantos concentran una masificación del 99%. Por el lado contrario está Sandiás, como el municipio menos saturado: solo un 46,7%.
En el oriente de la provincia los municipios más extensos suman más recintos funerarios por la mayor dispersión: A Veiga tiene 27 y Viana do Bolo se dispara hasta los 42.
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