Ourense no tempo: álbum de verano | Negocios con encanto
LEMBRANZAS
Viaja al pasado con una nueva entrega de Ourense no tempo por Rafael Salgado.
Hoy nadie niega que hemos ganado mucho en cuanto a variedad, pero la calidad y el precio son factores que, me temo, lamentaremos haber perdido para siempre.
El pequeño comercio agoniza y con él se va el trato personalizado, ese que garantizaba la mejor calidad y la resolución de cualquier defecto de fabricación posterior. Hoy nos seducen con cantos de sirena: productos con una presencia impecable que, en ocasiones, solo existe en la fotografía; una vez en las manos, la realidad es muy distinta. Por no hablar de la ya admitida obsolescencia programada de los materiales. Se dice que el fabricante está obligado a reparar durante un periodo mínimo, pero…
Bueno, perdonad que sea tan crítico. Mi intención hoy es mostraros cómo eran los comercios donde compraban nuestros abuelos. Como veis, la fachada estaba muy trabajada; el interior solía lucir largos mostradores e interminables estanterías repletas de variada mercancía. Y un detalle de aquel tiempo: las sillas delante del mostrador. Allí, los clientes (habitualmente las damas, que eran quienes solían encargarse de las compras) podían hacer sus elecciones cómodamente; incluso era frecuente que se les ofreciera una infusión, unas pastas o, como poco, un bombón.
Además de La Palma, en mi archivo guardo más de veinte fotografías de estos históricos negocios. ¿Se os ocurre qué podría hacer para que no se pierdan en el olvido?
Contenido patrocinado
También te puede interesar
FORMACIÓN INTERNACIONAL
De Ourense a Múnich: Juan Blanco comparte su experiencia en cirugía de rodilla
CANDIDATURA "ACERTADA"
Ana Méndez sobre la candidatura de Ana Vázquez al congreso: "Va a tirar por Ourense"