Ourense no tempo | Xinzo, año 1966

LEMBRANZAS

Rafael Salgado ofrece otro viaje a través de los años con una nueva edición de Ourense no Tempo

Xinzo, año 1966.
Xinzo, año 1966. | La Región

Siempre que puedo me gusta visitar las villas ourensanas, y máxime si antes han caído en mis manos fotografías de otros tiempos, con las que puedo comparar el antes y el después. Hoy os llevo al Xinzo de 1966.

No empezaba bien el año, porque según leo en la prensa de enero, los carteristas hacían su “agosto” en la feria de la villa; entre la Plaza Mayor y la administración de Rivera se hicieron con tres carteras. No quiero pensar qué ocurriría dentro del recinto ferial, que en aquellos años era un hervidero de gente. También es cierto que tuvieron la fortuna de que los detuviera la Benemérita y no los paisanos, porque esos temas no se tomaban a broma. Para lo que sí me sirvió la noticia fue para saber que, en lugar de cárcel, los detenidos iban al depósito municipal...

En la Plaza Mayor, de manera discreta, pero presidia una casa identificada con varios escudos. que han sobrevivido al derribo, hay quien recuerda tres. Pero en los que se conservan, se hallan armas de Santana y Salgado, al final va a resultar que sí que tengo raíces en Xinzo. Aunque los propietarios de la casa eran la familia Velasco.
En la Plaza Mayor, de manera discreta, pero presidia una casa identificada con varios escudos. que han sobrevivido al derribo, hay quien recuerda tres. Pero en los que se conservan, se hallan armas de Santana y Salgado, al final va a resultar que sí que tengo raíces en Xinzo. Aunque los propietarios de la casa eran la familia Velasco. | La Región

También sucedió un hecho peculiar en ese año: en el mes de mayo los vecinos vieron con asombro cómo una avioneta particular, de las que no se veían muchas, aterrizaba de emergencia. Su piloto, un industrial catalán (muy moderno), venía desde Sabadell hasta Vigo y calculó mal el carburante necesario. Por fortuna encontró aquella recién creada llanura de Antela y no sucedió nada. Y como no todo iban a ser problemas, el cinco de enero se recibían en la Hermandad ganadera tres toros sementales, regalo del Estado, para fortalecer la cabaña limiana.

En las villas de Verín y Xinzo cuentan las crónicas que los vecinos tuvieron que colocar pasarelas de madera ancladas a las casas para poder transitar por la villa sin mojarse, pero casi era peor el riesgo de caída con ese sistema.

Ah, ¿los viejos limianos recordarán el “camino o canella de la perrera”? Pues en aquel 1966 seguía siendo una reclamación popular su apertura y adecentamiento. Algún día... se transformó en la calle Ferro Couselo, y aunque la situación era y es magnífica, tal vez haber esperado tantos años en habilitarla... Y ya que estamos: leo en prensa que se pedía que la que era plaza “xunto a taberna do Severo” se adecentara y se intentara que no se siguiera achicando con las obras que se hacían en las viejas casas. Corregidme si me equivoco, pero creo que comí en un buen restaurante que allí está, y la plaza no la vi. Una calle un poco más ancha que otras y un pequeño recuncho al lado de la iglesia de Santa Mariña sí, pero ¿plaza?

La Plaza Mayor.
La Plaza Mayor. | La Región

Pero dejémonos de anécdotas. La historia de esta comarca está plagada de leyendas; la más conocida, y contada incluso por don Vicente Risco, es la que coloca “otra” Atlántida: Antioquía, en los terrenos de la laguna de Antela. En aquel año 1966 los trabajos para desecar esos fértiles terrenos habían concluido, y ahora el empeño residía en hacer lo que se llamaba ordenación rural, aunque a todos nos suene más como concentración parcelaria. El territorio ganado al agua debía convertirse en una de las zonas más productivas de Galicia.

Y agua precisamente era lo que sobraba en ese 1966. En estos días parece que termina el temporal que nos ha bañado de manera exagerada no solo a los gallegos, sino a todo el país; pero, como leo en la prensa, 1966 no tenía nada que envidiar. Desde el mes de noviembre no había dejado de caer agua, pero en febrero la situación en algunas zonas era caótica: los ríos de la provincia escaparon de sus cauces; en la ciudad, el Barbaña competía en caudal con el Miño, y el Arnoia anegaba zonas ingentes de terreno. En las villas de Verín y Xinzo cuentan las crónicas que los vecinos tuvieron que colocar pasarelas de madera ancladas a las casas para poder transitar por la villa sin mojarse, pero casi era peor el riesgo de caída con ese sistema.

Avenida de Madrid. En 1966 la farmacia Penín estaba regentada por Recaredo Gómez, pero ya figuraba como Farmacia Gómez Penín. Su hijo Antonio era quién iba a continuar la labor de su madre Isabel Penín.
Avenida de Madrid. En 1966 la farmacia Penín estaba regentada por Recaredo Gómez, pero ya figuraba como Farmacia Gómez Penín. Su hijo Antonio era quién iba a continuar la labor de su madre Isabel Penín. | La Región

Dicen los viejos que nunca choveu que no escampara y debemos hacerles caso. Pasado ese infierno, y aunque los daños tardaron en arreglarse, no se lamentaron pérdidas humanas, con lo cual todo continuó.

Llegaron tiempos mejores y la primera buena noticia fue la de que el limiano Carlos Casares recibía el segundo premio en la modalidad de poesía gallega de los Premios Nacionales Universitarios, “Fiestas Minervales”. A esta le siguió un periodo de gran actividad en toda la comarca limiana: la Feria Comarcal del Campo. Se había convertido en una cita obligada para toda Galicia tanto en temas agrícolas como ganaderos; los mayores fabricantes de maquinaria montaban sus *stands* y personalidades del sector aceptaban la invitación para impartir sus conocimientos en este territorio con tanto arraigo en el sector.

Otro “espectáculo” de ese año 1966 en la villa lo supuso el paso y parada de la que se llamó “Caravana Amarilla”, compuesta por la maquinaria que puso en movimiento el empresario Eduardo Barreiros para, en un breve periodo de tiempo, realizar las obras de construcción de sus naves en el polígono de Ourense. Máquinas de gran tamaño que muchos comparaban con las que se usaron en la desecación de la laguna de Antela. También recordar que ese año aún estaba la bella fuente en la plaza (se ve en las fotografías), que no se sabe por qué, se decidió que no quedaba bien cuando todo el pueblo estaba encantado con ella. Que, por cierto, como la mayoría de las ourensanas, también tuvo sus “bailes”. No hace mucho se volvió a plantear su reposición...

El Limia desbordado en el entorno de la plaza de abastos, en ese escenario Pastor Fábrega y Julio Leal rescataron a una familia que había quedado aislada por las aguas.
El Limia desbordado en el entorno de la plaza de abastos, en ese escenario Pastor Fábrega y Julio Leal rescataron a una familia que había quedado aislada por las aguas. | La Región

Y para terminar, lo que probablemente sea un récord Guinness mundial. En las fiestas de ese año se celebró un partido de fútbol amistoso entre el Arenteiro y el que había sido A.D. Couto, que en ese año se estrenaba como Atlético Orense. Pues para decidir el ganador después de un buen partido que remató con empate a 1 en el marcador, hubo que realizar el lanzamiento de 46 penaltis... Ah, y por cierto, en la prensa no he conseguido saber quién se llevó el trofeo finalmente, ya se aburrieron y lo llevó un espectador... Es broma.

Si os ha gustado recordar estos datos, os recomiendo visitar la web del amigo Miro Martínez Cerredelo y leer sus fantásticos libros. Gracias a trabajos como el suyo, la memoria de Xinzo jamás se perderá.

Si os ha gustado recordar estos datos, os recomiendo visitar la web del amigo Miro Martínez Cerredelo y leer sus fantásticos libros. Gracias a trabajos como el suyo la memoria de Xinzo jamás se perderá.

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