La Xunta adjudica las obras de la Ronda Este de Ourense

11,7 MILLONES

Luz verde a la conexión sur de la ciudad de Ourense, que unirá Benposta con la A-52. Extraco y Misturas serán las encargadas de ejecutar este nuevo tramo de 1,5 kilómetros en un plazo de 30 meses

Plano de la ronda este.
Plano de la ronda este. | La Región

La Xunta ha propuesto la adjudicación de las obras de la Ronda Este de Ourense, en el tramo que unirá Bemposta con la carretera N-525, a la Unión Temporal de Empresas (UTE) formada por las ourensanas Extraco y Misturas Obras e Proxecto. El contrato se ha propuesto por un importe de 11,7 millones de euros.

Esta propuesta resultó ganadora entre las 14 ofertas admitidas al alcanzar la mayor puntuación ponderada, con 94,02 puntos. Para llevar a cabo los trabajos, se ha establecido un plazo de ejecución de 30 meses, una vez sea formalizado el contrato. Durante el proceso de adjudicación, la mesa de contratación acordó excluir la oferta presentada por la ourensana Copasa, que era la mejor oferta económica, pero considerada “desproporcionada”.

El proyecto consistirá en la construcción de una nueva vía de 1,5 kilómetros de longitud que transcurrirá por los términos municipales de Ourense y San Cibrao das Viñas. Su función principal será completar la circunvalación este (que hoy va de Ceboliño a Benposta) por el sur de la ciudad, uniendo la carretera OU-105 en Benposta con la N-525 y conectando finalmente con la autovía A-52. El recorrido arrancará en la rotonda de Benposta donde se cruzan las carreteras OU-105 y OU-510, dirigiéndose hacia el suroeste hasta desembocar en una nueva glorieta que enlazará de manera directa con la N-525, la OU-525 y la autovía A-52.

Para reordenar los accesos a esta nueva rotonda desde y hacia la N-525 y OU-525, se ejecutarán dos ramales de conexión. El ramal sur nacerá en la OU-525 dotado de un carril de deceleración, mientras que el ramal norte partirá de la glorieta actual bajando hasta la N-525 para entroncar con el carril adicional que da entrada a Expourense.

A nivel técnico, la nueva carretera estará dotada de dos carriles de circulación, uno por sentido, con 3,5 metros de ancho cada uno y flanqueados por arcenes de 1,50 metros. Además, para garantizar la fluidez del tráfico, se habilitará un carril adicional en aquellos tramos del trazado que presenten una mayor pendiente. Entre las estructuras más destacadas que requerirá la obra para salvar la orografía del terreno, se encuentra la construcción de un viaducto sobre el río Barbaña. Asimismo, la infraestructura contará con un paso inferior diseñado para cruzar la línea ferroviaria de ADIF existente y un paso superior que servirá para dar acceso a la Estación Depuradora de Aguas Residuales (EDAR) de San Cibrao.

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