Crónicas de invierno | Cosas de divas

Publicado: 08 feb 2025 - 02:55

En 2045, tendrá 80

Ronaldo y Georgina, con uno de sus hijos en el documental de su mujer.
Ronaldo y Georgina, con uno de sus hijos en el documental de su mujer.

Cristiano Ronaldo ha cumplido cuarenta años y me ha parecido sangrante comparar su aspecto en las fotos de la celebración con las de mi aspecto en las fotos de la fiesta de mis 40 castañas. Lo ha celebrado con fiestón en un lujoso local de Riad, exactamente igual que yo, rodeado de sus familiares y amigos y el lujo y la pompa propia de Arabia Saudí. La cita estuvo amenizada por Rauw Alejandro y a pesar de eso, sorprendentemente, ninguno de los invitados se dio de baja. Allí estuvo su mujer Georgina, su madre Dolores Aveiro, sus tres hermanos, y por supuesto sus hijos, con especial atención a Cristiano Jr., que juega en las categorías infantiles del Al Nassr, y regaló a su padre diez goles en su último partido. Algo que, por otra parte, al futbolista más competitivo de la historia, no le habrá hecho gracia, porque supera holgadamente su propia marca. Es posible que Cristiano Jr. se haya quedado sin salir toda la semana.

El pico interminable

Las jugadoras de la selección, en el juzgado.
Las jugadoras de la selección, en el juzgado.

Las jugadoras de la selección española de fútbol femenino han sido noticia en los últimos días por el juicio del caso Rubiales. El “caso Rubiales” es una complicadísima trama con infinitas variables y testigos, condicionantes, subtramas y subtestigos, que aborda todo lo concerniente a lo ocurrido durante el segundo y dos milésimas que duró “un piquito”, en expresión textual de Rubiales en la formalísima y tensísima comparecencia ante los medios para dar explicaciones. Tras ver el circo montado alrededor del pico y muy señor mío, tras ver las imágenes de Rubiales aullando, perdiendo la compostura, y agarrándose las partes nobles en presencia de la Reina Letizia, y considerando la ridícula manipulación ideológica a que se ha prestado la futbolista Jennifer Hermoso, y los meses que llevamos hablando, investigando y debatiendo sobre tan crucial asunto para los destinos de España, se entiende mejor la frase que más he escuchado estos días en el tribunal popular de los bares: ¿no se les podría condenar a todos?

Ocurrencia Bárbara

Bárbara Rey, de cumpleaños.
Bárbara Rey, de cumpleaños.

Un lujoso local madrileño acogió esta semana la fiesta de 75 cumpleaños de Bárbara Rey, organizada por sorpresa por su hija Sofía Cristo. Acompañaron a la homenajeada muchos famosos, algunos de los cuales había logrado borrar de mi memoria en mi adolescencia. Entre otros, allí estaban Lydia Lozano, Pilar Vidal, Beatriz Cortázar, Pipi Estrada, Rappel, Marlene Mourreau y Eduardo Navarrete. En el momento cumbre de la fiesta, y a pesar de que se encontraba presa de una profunda emoción por tanto cariño, fue capaz de acordarse del Rey Emérito, enviándole lo que la prensa especializada llama un “guiño irónico”, al subirse a cantar a pleno pulmón el clásico de José Alfredo Jiménez, El Rey. El problema es que, en español, el guiño es un mensaje implícito y lo irónico alude a una burla fina y disimulada y subir a cantar El Rey, en su caso, no es algo implícito, ni fino, ni disimulado, pero en fin, todo sea por reivindicar la figura del grandísimo José Alfredo.

La diva pasa del gorila

Melody y sus bailarines celebran el triunfo en Benidorm.
Melody y sus bailarines celebran el triunfo en Benidorm.

A pesar de los incansables esfuerzos de la presentadora Inés Hernand por convertirse en la protagonista del Benidorm Fest, la única ganadora fue Melody. A Hernand hay que reconocerle el mérito porque lo intentó todo para atraer la atención de los focos y opacar a la ganadora, desde enseñar las tetas en la fiesta –originalísimo cambio de guion nunca antes visto- hasta decir en Televisión Española que Madrid, de donde es y donde vive, “es un sumidero”. Sin embargo, Melody, a quien descubrimos de niña con El baile del gorila, de infausto recuerdo, es hoy una bella mujer con una sólida carrera artística a sus espaldas, que ha sabido ahora representar la mejor tradición del pop español en su galardonada canción, Esa diva, que al menos recoge algo más o menos autóctono para representar a España en Eurovisión, y no se pierde en imitaciones puertorriqueñas para cantar en chándal y con la boca en forma de chancla.

Contenido patrocinado

stats