La jornada partida llega a los horarios escolares

EDUCACIÓN PRIMARIA Y ESO

La OCDE propone un nuevo horario escolar dividido en mañana y tarde para reducir el abandono escolar y mejorar la conciliación familiar

Una niña escribiendo en la escuela.
Una niña escribiendo en la escuela. | La Región

La OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos) ha confirmado una propuesta radical que aboga por el regreso a una jornada escolar partida (mañana y tarde) con el fin de reducir el abandono escolar y mejorar la conciliación familiar.

Este cambio de horario sería aplicable tanto a Educación Primaria como a la ESO, respondiendo a las recomendaciones del informe internacional. Aunque la jornada intensiva es ampliamente utilizada en varias comunidades autónomas de España, la OCDE sostiene que la jornada partida podría mejorar el rendimiento escolar y ser beneficiosa para aquellas familias con menos recursos que actualmente deben afrontar el coste de las actividades extraescolares.

Más profesorado, recursos adicionales y una mayor conciliación

En España, aproximadamente el 47% de las familias con hijos en edad escolar deben financiar actividades extraescolares para cubrir las tardes. Con la implementación de la jornada partida, se propone una distribución del horario escolar como la siguiente:

Tramo lectivo:

  • Mañana: 9:00 – 12:30
  • Tarde: 14:30 – 16:00

Este horario es indicativo y podría variar dependiendo de la comunidad autónoma. Para que esta medida sea efectiva, el Ministerio de Educación tendría que aumentar el número de profesores y proporcionar más fondos para los comedores escolares, además de garantizar becas o ayudas para las familias que lo necesiten. Este cambio podría, teóricamente, reducir el absentismo escolar ya que los alumnos contarían con más apoyo educativo y recursos.

Aspectos clave

El objetivo principal de esta medida es reducir los índices de abandono escolar mediante una reorganización del horario más equilibrada. Entre las ventajas destacan una mejor conciliación para aquellos que necesiten turnos laborales flexibles, un menor gasto en actividades extraescolares y mayores oportunidades para los estudiantes en situaciones económicas desfavorecidas. Sin embargo, también existen inconvenientes.

El profesorado necesitaría adaptarse a la jornada partida, y muchos padres podrían seguir enfrentando dificultades si sus trabajos continúan siendo de jornada intensiva.

Algunos colegios españoles ya adoptan este modelo, pero su implantación generalizada requeriría cambios en la normativa educativa y un aumento de la financiación. La OCDE enfatiza que cualquier reforma debe garantizar el aumento de servicios complementarios y la asignación de recursos suficientes para cubrir el horario extendido.

¿Se implementará finalmente este cambio de horario?

De momento, el Ministerio de Educación no ha confirmado que esta reforma se llevará a cabo de forma inmediata. No obstante, no se descartan futuras modificaciones basadas en el informe de la OCDE. Mientras tanto, muchas familias continúan preguntándose si este nuevo sistema realmente aliviará la carga diaria o si, por el contrario, complicará la conciliación familiar y laboral.

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